El distrito de Morrope, ubicado a 42 kilómetros de Chiclayo, (Lambayeque), celebró con tradición ancestral el Día de los Santos Difuntos, una fecha muy especial en que la población se viste con sus más típicos atuendos y visita el camposanto para recordar a sus seres queridos de manera muy singular.

Desde tempranas horas de la mañana la población abarrotó el cementerio de la localidad, para visitar la tumba de sus familiares. Algunos con flores, otros con música, otros con orquesta y muchos con la tradicional “chicha de jora”, con brindaron con sus difuntos, pese a estar muy lejos de ellos.

Pese al incesante sol, los morropanos aún mantienen vivas sus costumbres desde hace 700 años, cuando la comunidad pre inca rendía culto a los difuntos y creía en la vida más allá de la muerte. La ocasión se vuelve festiva no solo para recordar a los seres queridos que partieron al más allá, sino para revalorar la identidad y degustar platos típicos muchik, disfrutar de danzas costumbristas y participar de actividades religiosas en honor a esta fecha.

En esta ocasión un grupo de niños escenificaron el entierro y el culto que se le rinden a todos los difuntos, en medio del aplauso de algunos turistas que llegaron para disfrutar de una manera distinta el día de los muertos.

“Morrope es el último bastión mochica, es el único pueblo que conserva sus tradiciones ancestrales y que vive con verdadera identidad est fecha” resaltó, Segundo Zeña Coronado, gerente del municipio local.

El municipio espera que esta fiesta se instituya en el calendario turístico y pronto este pueblo pueda convertirse en un verdadero destino de visitantes en estas fechas.

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