Tres ministros y una asignatura pendiente, por Fernando Carvallo [COLUMNA]

Rosendo Serna no tiene tiempo que perder, puesto que las clases presenciales comenzarán en todos los colegios urbanos durante la primera quincena de marzo. Uno de los primeros temas que deberá decidir es si de verdad conviene que las jornadas escolares se reduzcan inicialmente a cuatro horas diarias

Ministerio de Educación.
Ministerio de Educación. | Fuente: Andina

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Siete días después de la censura del ministro Carlos Gallardo, el presidente de la República nombró a Rosendo Serna como nuevo titular del ministerio de Educación. Serna se desempeñaba como Director del MINEDU en la región de Huánuco, una de las que más avances ha hecho en el retorno a las clases presenciales. De manera opuesta a los silencios del presidente y de otros ministros, Serna formuló locuaces declaraciones poco después de prestar juramento. Afirmó que los principios que inspirarán su gestión son “la transparencia, la honestidad y la justicia”. Sostuvo que el examen para nombrar a 30,000 maestros debió ser anulado a causa del fraude que se detectó a tiempo, pero reconoció que los maestros deber ser evaluados, lo que constituye un alivio puesto que en ciertos ambientes sindicales se preconiza el fin de la meritocracia y el nombramiento sin examen de todos los candidatos. Llevado quizás por la exaltación de sus primeros minutos como ministro, Serna incurrió en un caso flagrante del llamado “complejo de Adán”, que consiste en creer que uno es la primera persona con la que suceden las cosas. En efecto dijo ser el primer maestro de aula que es nombrado ministro, lo que por lo pronto revela no haber leído el reciente libro de memorias de Idel Vexler, que se titula precisamente “maestro”.

Serna no tiene tiempo que perder, puesto que las clases presenciales comenzarán en todos los colegios urbanos durante la primera quincena de marzo. Uno de los primeros temas que deberá decidir es si de verdad conviene que las jornadas escolares se reduzcan inicialmente a cuatro horas diarias. ¿Se piensa dividir las clases en dos mitades de alumnos que recibirá cada una cuatro horas? ¿Cómo harán los padres de familia que recorren grandes distancias para llevar y recoger a sus hijos? Contentémonos por ahora con saber que entre los principios del ministro Serna no figura el sectarismo sindical ni el desprecio a la excelencia educativa.

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