Amazonas, una región al borde del colapso por la falta de médicos [INFORME]

El presidente de la Nación Wampis señala que no han llegado brigadas médicas a su jurisdicción, mientras que en el centro poblado de Mesones Muro la posta de salud permanece cerrada desde el 7 de julio. El director regional de Salud, Gorky Jave, explica que no hay personal suficiente y aún no logran contratar a más médicos.

Amazonas.
Al 23 de julio, la Red de Salud de Condorcanqui reportaba que 2 014 awajún y 167 wampis tenían la COVID-19. | Fuente: Red de Salud de Condorcanqui

“Nosotros siempre hemos querido al Perú, pero Perú no nos ha querido, dice Wrays Pérez, presidente del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis, un pueblo indígena con más de 11 mil personas asentadas en las regiones de Amazonas y  Loreto.

Los wampis se sienten abandonados desde que se inició la cuarentena por la COVID-19. Ellos se distribuyen en 45 comunidades nativas en el distrito Río Santiago, provincia de Condorcanqui, región Amazonas. Se trata de un territorio ubicado en el nororiente peruano y que limita con Ecuador.

“Tenemos 300 casos confirmados y ni una brigada médica nos ha visitado. En las postas no hay médicos ni medicina, estamos usando plantas medicinales, baños de vapor, el jengibre”, cuenta Pérez.

Solo dos nativos fueron evacuados debido a su estado crítico y uno falleció en el Hospital Heysen de Chiclayo. Por ello, la Nación Wampis está considerando que ningún paciente con la COVID-19 salga de su territorio: “Ya no estamos confiando en la ciencia médica”, comenta.

Con 2 913 personas con el nuevo coronavirus, al 24 de julio, Condorcanqui es la segunda provincia en la lista de la Sala Situacional de la Dirección Regional de Amazonas que indica, además, que el 74, 67% de contagiados pertenece a una etnia amazónica.

No hay personal médico, algunos se han contagiado y otros han renunciado, porque no tienen equipos de protección”, dijo Pérez quien dejó su vivienda en Chosica, Río Santiago, durante siete días para visitar las comunidades nativas y tres puestos de salud. La Nación Wampis ya no espera a las autoridades, ahora está en coordinaciones con Médicos Sin Fronteras para que puedan arribar a su territorio.

Y a estos problemas se suma la falta de comunicación: para llegar desde Chosica a la posta de Galilea, donde hay cobertura telefónica, se tiene que viajar tres horas en peque peque. Es una ruta que los dirigentes realizan para gestionar con sus aliados la dotación de mascarillas y medicamentos.

La posta de Mesones Muro está cerrada, solo se toma pruebas rápidas. Si alguien se enferma debe acudir a la Microred de Imaza.
La posta de Mesones Muro está cerrada, solo se toma pruebas rápidas. Si alguien se enferma debe acudir a la Microred de Imaza. | Fuente: Cortesía | Fotógrafo: Rúben Bustamante

Mesones Muro: “Somos olvidados”

En la provincia de Bagua, contigua a Condorcanqui, también se dan denuncias por abandono del Estado. En el centro poblado de Mesones Muro (con unos tres mil habitantes), distrito de Imaza, el señor Paulino Castillo, un excombatiente del Conflicto del Alto Cenepa de 1995, presentó síntomas del nuevo coronavirus durante veinte días. Pero recién hace cinco, le confirmaron que era positivo, según relató.

No hay quién nos atienda. La posta de salud está cerrada. No tenemos apoyo del Gobierno. A pesar de que en el 95 dimos la vida, hoy somos olvidados”, se quejó Castillo ante RPP Noticias.

El panorama es tan crítico que hasta las cinco profesionales que ahí trabajan, se infectaron. Se trata de tres técnicas de enfermería, una enfermera y una médica, quienes cumplen cuarentena desde el 7 de julio y aún no regresan a sus cargos porque continúan enfermas, señaló Rúben Bustamante, presidente del Frente de Defensa y Desarrollo de los Intereses de Mesones Muro.

Solo un profesional de laboratorio llegó hace doce días al sector para tomar pruebas rápidas. Como la posta se encuentra cerrada, si alguna persona necesita atención médica debe ir a la MicroRed de Imaza, ubicada a diez minutos en carro de Mesones Muro. Sin embargo, este centro médico también está colapsado y atendiendo a medias.

 

En la posta de Mesones Muro solo atiende el encargado del laboratorio para realizar pruebas rápidas.
En la posta de Mesones Muro solo atiende el encargado del laboratorio para realizar pruebas rápidas. | Fuente: Cortesía | Fotógrafo: Rúben Bustamante

El jefe de esta microrred, licenciado Jorge Junes, comentó a RPP Noticias que, pese a que el centro de salud está cerrado porque 18 de sus trabajadores se contagiaron, hay ocho profesionales enviados por la Red de Salud de Bagua que están atendiendo las emergencias maternas y de la COVID-19.

“Sí hemos colapsado por los casos COVID-19, pero aún así, seguimos visitando las comunidades y los puestos de salud a cargo de la microrred, que son 8, dos a las que llegamos por carretera y seis, por vía fluvial”, explicó Junes. 

A esta microrred, justamente, pertenece el médico Luis Pérez de Miguel, internado desde hace quince días en el Hospital Almanzor Aguinaga de Chiclayo por un cuadro de la COVID-19 y de quien RPP Noticias hizo público el pedido de su esposa para que sea trasladado a Lima.

La situación crítica ya era advertida meses atrás por el Frente de Defensa y Desarrollo de los Intereses de Mesones Muro. Según sus dirigentes, se han cansado de remitir documentos a las autoridades e instituciones regionales y nacionales para exigir medicamentos y personal médico para sus pobladores, entre los cuales hay nativos awajún, wampis y mestizos.

 

Los dirigentes de Mesones Muro en plena protesta. Ellos exigen medicamentos y personal médico.
Los dirigentes de Mesones Muro en plena protesta. Ellos exigen medicamentos y personal médico. | Fuente: Frente de Defensa de Mesones Muro

Rubén Bustamante, presidente del Frente, contó a RPP Noticias que enviaron siete memoriales, hicieron una marcha pacífica frente a la estación N° 6 de Petroperú e incluso pasearon un ataúd en señal de luto por los muertos (van siete) a causa de la COVID -19, para llamar la atención.

Bustamante narró que su familia y él presentaron síntomas del nuevo coronavirus a fines de mayo, pero no se sometieron a un examen porque, relató, en ese momento solo había tres pruebas rápidas en la posta y ninguna se la aplicaron. Narró, además, que su padre y hermano menor tuvieron que padecer por el costo excesivo de las medicinas.

Tuve que comprar ivermectina desde Chiclayo a 120 soles y sin registro sanitario. De lo que escuchaba que decían los médicos en Lima y leyendo en Internet, tomaba las dosis, porque en la posta no había”, contó el dirigente.

Según Bustamente, los últimos fallecidos de Mesones Muro son dos ciudadanos awajún, Artemio Wajai, de 72 años, y Dan Caicat. Y cree que ambas muertes pudieron haberse evitado si contaban con alguna ambulancia para trasladarlos hasta Imaza, ya que la moto furgón que usaban para atender emergencias, no está operativa por el cierre del puesto de salud.

Hay médicos que prefieren no ir a la provincia de Condorcanqui. Y los profesionales que fueron desde Chachapoyas, capital de Amazonas, renunciaron.
Hay médicos que prefieren no ir a la provincia de Condorcanqui. Y los profesionales que fueron desde Chachapoyas, capital de Amazonas, renunciaron. | Fuente: Red de Salud Condorcanqui

Sin médicos para visitar las comunidades nativas

La región Amazonas cuenta con unos 380 mil habitantes distribuidos en siete provincias, solo una es selvática en su totalidad: Condorcanqui. Luego, el territorio es mayoritariamente de sierra o ceja de sierra. Si bien la pandemia no afectó en los inicios del estado de emergencia decretado en Perú, a partir de junio, el panorama se empezó a complicar.

Y acá un dato importante: en plena emergencia, la región ha cambiado seis veces a los directores regionales de Salud. Además, ha tenido tres jefes del Comando COVID. El actual director de Salud es Gorky Jave, quien asumió el cargo el 25 de junio.

Jave confirmó a RPP Noticias que existe falta de personal médico tanto para las visitas a comunidades nativas como para los cinco hospitales de la región. En total, se necesitan 180 profesionales de la salud.

“Siempre hemos tenido dificultades para las provincias de Bagua y Condorcanqui, específicamente en comunidades nativas, adoleciendo de recursos humanos y médicos especialistas. Por ejemplo, no contamos con especialistas en Condorcanqui. Y a comunidades nativas el único que entra es un médico obstetra que llega cada quince días al Hospital Santa Maria de Nieva”, comentó.

Gracias al Decreto de Urgencia 071-PCM, emitido el 23 de junio, y que dispuso un plan y presupuesto para la intervención del Minsa en las comunidades indígenas y centros poblados rurales de la Amazonía, el incentivo económico mejoró para los médicos. Sin embargo, cuando la Dirección Regional de Salud (Diresa) realizó una convocatoria a nivel nacional para cubrir vacantes, no hubo la respuesta esperada.

“Teníamos que haber contratado a cuatro médicos, seis enfermeras y diez técnicos, los cuales no han sido cubiertos y ese presupuesto para la atención en Condorcanqui sigue”, detalló Jave.

El otro problema que enfrenta el sector es la dificultad para el acceso a las comunidades nativas que están dispersas. Hay médicos que evitan ir a la provincia Condorcanqui.

“Por necesidad (hubo médicos que) se desplazaron desde Chachapoyas hasta Condorcanqui. Ha sido difícil. Si bien es cierto, hemos llevado profesionales, han llegado a las comunidades, en este caso a Nieva (capital de Condorcanqui), han visto la realidad y han renunciado”, cuenta Jave.

 

Las plazas médicas  para la provincia de Condorcanqui, ubicada en el nororiente peruano en límite con Ecuador, no fueron cubiertas.
Las plazas médicas para la provincia de Condorcanqui, ubicada en el nororiente peruano en límite con Ecuador, no fueron cubiertas. | Fuente: Red de Salud de Condorcanqui

La propuesta del funcionario es que se conformen ocho equipos itinerantes de Atención Integral de Salud a Poblaciones Excluidas y Dispersas (AISPED), integradas por un médico, un enfermero, dos profesionales de la salud y un técnico motorista. En total, se necesitan cuarenta personas para realizar las visitas a las comunidades, según señaló.

Estas brigadas, a las que se ha denominado AISPED COVID, tenían previsto iniciar su intervención la semana pasada, pero al no poder completar los equipos, la Diresa decidió enviar una brigada médica a la zona central de Imaza, incluida Mesones Muro, en la provincia de Bagua, para realizar tamizajes durante cuatro días.


Más de cien médicos faltan en los hospitales

Jave comentó que en el caso de los cinco hospitales de la región (Gustavo Lanatta Luján, en Bagua; Regional Virgen de Fátima, en Chachapoyas; de Apoyo I Santiago Apóstol, en Utcubamba; Santa María de Nieva, en Condorcanqui; y el María Auxiliadora, en Rodríguez de Mendoza), se necesitaría cuatro médicos especialistas, 10 médicos generales y 10 enfermeros. En total, 120 profesionales.

Pero como aún no pueden cubrir los puestos para Condorcanqui, Jave no precisa cuándo o cómo lograrían obtener a los médicos. Por eso, pidió más apoyo del Gobierno Central.

“Necesitamos más y que vengan con equipos permanentes, para uno o dos meses, médicos especialistas y generales para ingresar a las comunidades… Queremos contratar, pero no hay especialistas que vengan de otro lugar a cubrir las plazas”, afirmó.

Sin oxígeno

Según Jave, hay 383 profesionales de la salud contagiados desde la explosión de la pandemia en la región y para el 21 de julio, el decano del Colegio Médico de Amazonas, Richard Flores, reportó 45 médicos en cuarentena, situación que agrava el déficit de médicos en la región.

“No se aprendieron las lecciones de otras regiones y países. En la región, el contagio empezó tarde y, seguramente, seremos los últimos en reportar el colapso total”, manifestó.

Para el decano, se necesita con urgencia plantas de oxígeno, puentes aéreos para pacientes graves y médicos especializados para superar esta fase que “ha colapsado las postas de Bagua y Condorcanqui”.

“Para la Red de Salud de Condorcanqui debemos traer (oxígeno) desde Chiclayo (ubicado a 320 kilómetros) y muchas veces, nuestro proveedor de oxígeno ya no nos quiere vender más balones, porque se agotan”, comentó.

La región cuenta con dos plantas de oxígeno, una que abastece al Hospital Regional Virgen de Fátima, de Chachapoyas (la capital de la región, aunque no la más poblada, con unos 55 mil habitantes). Y la otra, de origen privado, se ubica en Bagua Grande, provincia de Utcubamba, que produce 40 balones de oxígeno al día y que provee al Hospital de Apoyo I Santiago Apóstol. Este establecimiento no puede activar todas sus camas de la Unidad de Cuidados Intensivos para compartir los balones de oxígeno con los pacientes leves.

Según Jave, director regional de Salud, dos plantas de oxígeno están en proceso de compra y, en un plazo de 30 días, serán instaladas en los hospitales de Bagua y de Chachapoyas. Además, otras cuatro están en estudio de mercado.

La población de Amazonas, nativos awajún, wampis y mestizos, esperan ver llegar a los médicos a sus comunidades. No se debería esperar a que esta región, como otras, colapse para recién actuar.