Ayacucho: Ejército investiga presunta tortura a un soldado en la base de Pichari

Así lo informó David Gustavo Pacheco, jefe de la oficina defensorial de Ayacucho. Según la madre del soldado Giovani Navarro, el pasado 13 de agosto a su hijo lo obligaron a beber orina con detergente y ahora tiene complicaciones en su estado de salud.

Referencial
Inspectoría del Ejército inicia investigación de presunta tortura a un soldado en la base de Pichari. | Fuente: RPP

La Inspectoría del Ejército investiga la denuncia de un soldado, a quien presuntamente obligaron a beber orina mezclado con detergente en la base militar de Pichari, ubicado en la zona del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), informó a RPP David Gustavo Pacheco, jefe de la oficina defensorial de Ayacucho.

El soldado identificado como Giovani Navarro Cusipoma fue trasladado el 4 de octubre desde la base de Pichari hacia Huamanga debido a complicaciones en su estado de salud. Según su madre, como consecuencia de lo que bebió el pasado 13 de agosto.

Pacheco indicó que en primera instancia recibieron una llamada anónima y posteriormente, se comunicó la madre del soldado para realizar la denuncia.

"En principio nos comunicamos con el general Julio Díaz, el mando militar al frente de la Segunda Brigada del Ejército Peruano, y le hicimos saber el pedido de la madre. El general nos indicó que Inspectoría realiza la investigación administrativa del caso", señaló Pacheco.

El jefe de la oficina defensorial de Ayacucho precisó que la madre del soldado le remitió un par de audios que registran conversaciones con el presunto agresor sobre los hechos denunciados.

Desde el Ministerio Público indicaron a RPP que el soldado ya pasó por el médico legista y se tomó sus declaraciones de acuerdo a ley. El caso se encuentra en proceso de investigación.

RPP se comunicó con la oficina de comunicaciones del cuartel Los Cabitos, pero no obtuvo respuesta.

Según Pacheco, tratándose de un caso de presunta tortura corresponde que las investigaciones fiscales incluyan las reglas del Protocolo de Estambul, que contiene las líneas básicas con estándares internacionales en derechos humanos para la valoración médica y psicológica de una persona que se presuma o haya sido víctima de tortura o algún mal trato.