Alcalde de Machu Picchu pide renuncia de ministra de Cultura, Betssy Chávez

La ministra Betssy Chávez no acudió a la cita con la población en el distrtito de Machu Picchu para atender las demandas de la población por reducción de entradas para este patrimonio. El alcalde exigió su salida por carecer de soluciones al conflicto. 

Betssy Chávez
La ministra ha regresado a la PCM luego de que fuera censurada como titular de Trabajo | Fuente: Andina

El alcalde de Machu Picchu, Darwin Baca León, exigió este viernes la renuncia de la ministra de Cultura, Betssy Chávez, por no tener las iniciativas necesarias a fin de solucionar los problemas del aforo en la ciudadela incaica ni atender a los cientos de turistas afectados.

"No puedo permitir que entre la población haya conflictos por culpa del Ministerio de Cultura, por ello pido, abiertamente, la renuncia de la ministra e igual manera de la viceministra por no tener la iniciativa de dar una solución a este problema. Solicito al premier para que pida o se haga el cambio de este pedido de renuncia", expresó el burgomaestre a RPP Noticias.

El alcalde de Machu Picchu lamentó que todavía haya un ambiente tenso en el distrito debido a la situación que viven cientos de turistas que no pueden acceder a la ciudadela incaica. Aseguró que desde hace semanas las autoridades se burlan del distrito.

"Se ha generado lamentablemente ya un conflicto en la ciudad entre los turistas que han querido ingresar, los que tienen su tickets y los que no lo poseen. La población se siente mortificada, vecinos han sido agredidos por la Policía y desde el Ministerio de Cultura no dan solución, estamos llamando a la calma a todos", expresó.

Protesta y demandas

La ciudadanía de Machu Picchu continúa una medida de protesta que se agudizó con un bloqueo a los trenes, exáctamente la vía férrea de salida de Machu Picchu hacia la estación de Ollantaytambo. RPP pudo conocer que los negocios están cerrados y, según ha indicado representantes de la sociedad civil, la situación se radicalizaría si no atienden las demandas.

Los ciudadanos exigen que la capacidad de boletos sea de 5 044 y no 4 044 como acordó la PCM y el Ministerio de Cultura. Además, cuestionaron la inasistencia de la nueva ministra, Betssy Chávez, a la zona, quien se quedó en Lima por cuestiones de agenda.

La localidad cusqueña ha vivido días caóticos debido a la gran cantidad de turistas varados que aún no lograr adquirir un boleto a la ciudadela incaica.

Un promedio de 500 turistas permanece todavía en Machu Picchu Pueblo a la espera de alguna respuesta positiva que les permita tener la entrada de ingreso a la ciudad inca. Estas personas aguardan a que las autoridades puedan accionar de alguna manera para permitir que entren al sitio arqueológico.

Bloqueo en Machu Picchu

La población pide que un 50% de la venta de boletos a la ciudadela se realice en Machu Picchu, a fin de reactivar el turismo y la economía en un sector de alto prestigio turístico para el país. Es por ello que hoy hubo un bloqueo de trenes a fin de que sean escuchados.

"Todas las agremiaciones hemos acordado que el día de mañana va a ser el paro más fuerte. Las empresas de transportes señalaron que no se movilizarán y por ello 1 500 turistas no podrán subir a Machu Picchu hasta que se busque un tipo de solución", señaló Moisés Bendezú, dirigente y ciudadano de Machu Picchu.

Ante esta situación, efectivos de la Policía Nacional retiraron a los manifestantes que bloquearon la vía férrea en la estación de Machu Picchu, en el distrito cusqueño del mismo nombre.

Los agentes lograron retomar el control de la vía poco después de las 6 de la tarde y lograron dispersar a los manifestantes, que agredieron a los agentes verbalmente. Así se logró que se reanuden las salidas desde la estación de Machu Picchu hacia la de Ollantaytambo.

Luego de la acción policial, los manifestantes se dirigieron a la plaza de armas del distrito, donde expresaron su protesta por la detención de algunos pobladores que participaron del bloqueo de la estación.

Los manifestantes fueron escoltados por los agentes policiales en todo momento, a fin de evitar que generen desorden.