Quince familias en el distrito otuzcano de Usquil resultaron damnificadas por un huaico tras el rebalse de una laguna y una quebrada. El desastre ocurrió en los caseríos de San Juan y Los Laureles, en el centro poblado de Capachique.

Los pobladores piden a las autoridades municipales y al gobierno regional urgente ayuda debido a que la avalancha de lodo destruyó puentes y postes de alumbrado público, y los niños corren el peligro de perder clases escolares. Incluso, se echaron a perder cultivos como maíz, papa, olluco, chocho y cebada.

"Necesitamos que Defensa Civil envíe calaminas y alimentos", clamó el poblador Teobaldo Huancajulca. También pidieron que la empresa Hidrandina acuda al lugar para solucionar el problema de la energía eléctrica debido a los postes derribados.

¿Qué opinas?