El economista Hernando de Soto calificó como una “estupidez” el autogolpe del 5 de abril de 1992, al considerar que en esa época el país ya mostraba signos de recuperación económica y Sendero Luminoso ya había sido debilitado.

“Durante esa última etapa, cuando Abimael (Guzmán, cabecilla terrorista) mira a Lima, comienza a ser petardista. Entonces suena más en Lima, pero fuera de Lima, había reducido mucho el ruido”, dijo en Enfoque de los Sábados de RPP Noticias.

En lo que se refiere a la parte económica, ya había comenzado a descender la inflación, había comenzado un cierto optimismo. A mi juicio, ese golpe, cínicamente hablando, fue una estupidez. Lo único que consiguió fue la cárcel a una serie de personas y le ha dado material de más a todos sus enemigos (de Fujimori) para mantenerlo encerrado”, añadió.

En ese sentido, dijo que las verdaderas razones por las que Fujimori decidió dar el golpe de Estado solo las conoce el recluido expresidente. Empero, apuntó que esta medida “no adelantó absolutamente nada”.

“Todo lo que podemos hacer es adivinar, porque yo creo que el único que lo sabe y está en su cabeza es el presidente Fujimori”, añadió, tras ensayar la hipótesis de que Fujimori no sabía que estaba dando un golpe al disolver el Congreso.

“Yo tengo dudas que él sabía que cuando dijo ‘Vamos a disolver el Parlamento’, él sabía que era un golpe de estado. De repente, para él, golpe de Estado eran cuatro coroneles que lo sacan a uno en pijama y lo botan a Argentina”, acotó.

Por su lado, el investigador del Instituto de Estudios Peruanos, Julio Cotler, opinó que Fujimori pudo haber aprovechado la coyuntura existente para dar el golpe y, así, “deshacerse de todos sus antiguos amigos y establecer una firme alianza con las Fuerzas Armadas y (Vladimiro) Montesinos”.