Referencial

Desde la primera incursión en el Vizcatán en el 2008 hasta los últimos enfrentamientos en la selva del Cusco, 71 efectivos policiales y militares han fallecido en emboscadas narcoterroristas, según los reportes del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (FF.AA.).

De esta cifra, el 51% de ellos solo tenía entre 20 y 22 años cuando perdió la vida, refiere El Comercio.

La mayoría de caídos fueron sargentos reenganchados del Ejército, cabos, soldados y suboficiales de la Policía, provenientes de familias de condición humilde.

Muchos de ellos fueron voluntariamente al Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), movidos por los 900 soles que perciben por esta riesgosa misión, anota la Defensoría del Pueblo.

Las similitudes entre los abatidos radicarían en el origen, y ello condice con una explicación que dio el viceministro de Defensa, general (r) Wilver Calle.

"Al VRAE van los voluntarios que están habituados al clima y a ese terreno, pero van luego de un proceso de entrenamiento", señaló Calle el 12 de marzo pasado.

Precisamente, las estadísticas confirman que el 44% de los policías y militares asesinados hasta la fecha provenían de las regiones Ucayali y Loreto.

El Comercio recoge que en sucesivos informes del 2003 al 2010, la Defensoría del Pueblo denunció los casos de menores de edad reclutados por las FF.AA. en Ucayali, Loreto y Amazonas. Solo en el 2009, la Comisión de Derechos Humanos de Pucallpa pidió la baja definitiva de 14 menores enlistados en el Ejército.

Precisa que nunca ha sido esclarecido si varios de los soldados fallecidos en un atentado narcoterrorista ocurrido el 9 de abril del 2009, en Sanabamba, Ayacucho, eran menores de edad cuando fueron reclutados por el Ejército y luego enviados al VRAE.

Nueve de los caídos eran jóvenes pucallpinos. Al respecto, el sacerdote Gérald Veilleux, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Pucallpa, advierte que desde entonces existe mucho temor en los padres cuando sus hijos les confiesan su intención de inscribirse en el servicio militar porque creen que serán rápidamente enviados al VRAE, con altas posibilidades de nunca más regresar.

Debe saber que:

59 policías y militares resultaron heridos en atentados narcoterroristas en el VRAE desde el 2008.

La mayoría de zonas emboscadas son Vizcatán, Bidón, Pampa Hermosa, Unión Mantaro, Yanabamba, Jhonson y Sanabamba.