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Los precandidatos a la presidencia deben ser claros con sus propuestas, sobre todo en tiempos de pandemia. | Fuente: Andina

A finales del 2020, el ahora exministro de Economía, Waldo Mendoza, indicó que el gobierno tuvo que endeudarse para cubrir los gastos que ha ocasionado la pandemia de la COVID-19 en el país. Hoy sabemos que al Estado le ha costado S/138 mil 768 millones atender la emergencia sanitaria en el Perú.

¿Qué desafíos deberá enfrentar el próximo gobierno elegido democráticamente en las Elecciones 2021? ¿Es posible reactivar la economía y a la vez cuidar la salud de todos los peruanos?

Para Paola del Carpio Ponce, coordinadora de investigación de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), el escenario al que se enfrentará el próximo gobierno todavía es incierto en materia económica. “No sabemos cuánto tiempo más va a durar la pandemia. Entonces no estamos seguros de qué es lo que va a recibir el próximo gobierno, pero sí estamos seguros de que no será sencillo. Se debe tener claridad en cómo enfrentar la pandemia. Sin eso, las decisiones de inversión no van a acompañar a la reactivación. El empresario necesita certidumbre”, expresó.

NUESTRAS FORTALEZAS

El Perú cerró el 2019, antes de la pandemia, con indicadores macroeconómicos "sanos". "Manteníamos un crecimiento del comercio exterior importante en la región, somos una de las 3 economías más abiertas de América Latina, teníamos reservas internacionales cercanas a los 68 mil millones de dólares, un déficit fiscal de 2% y un nivel de endeudamiento muy razonable, cercano al 26% del PBI. Siempre que se esté por debajo del 30% es saludable”, comentó Juan Carlos Mathews, adjunto al Rector de la Universidad San Ignacio de Loyola, ex viceministro de Mype e Industria y columnista de RPP Noticias.

Esas, considera, fueron las principales fortalezas de nuestra economía que nos ayudaron a sortear los costos de la pandemia en los bolsillos de la gente.

Según la Cámara de Comercio de Lima (CCL) el valor de nuestras exportaciones tuvo un incremento entre enero y setiembre del 2020, impulsado principalmente por la minería y la agroindustria. La economía tiene 4 motores: inversión pública, inversión privada, exportaciones y consumo interno, “y el único que está de pie es el sector exportador porque los minerales pesan el 60%, el precio ha subido, y porque la agroexportación va muy bien, el mundo sigue alimentándose y el Perú puede ser un suministrador de alimentos del mundo, ahí tenemos un sector que seguirá marcando la hora”, indicó Mathews.

MEF
Las medidas tomadas por el MEF para mitigar los efectos de la pandemia han ayudado, pero hacen que no se deba arriesgar mucho de cara al 2021. | Fuente: Andina

En este sentido, Mathews indica que es necesario abrirle paso a las inversiones privadas que permitan generar liquidez y también cerrar brechas en servicios básicos con inversión pública. “Lo primero (que se necesita) es un shock de inversiones. Es decir, destrabar los proyectos de infraestructura, de irrigación y de minería. Hay casi 60 mil millones de dólares en proyectos mineros, y eso tiene un peso enorme. Además, es necesaria inversión en infraestructura con énfasis en salud primaria”.

Matthews agrega que en el lado público también se debe priorizar inversiones en infraestructura vial y vivienda, junto con capacitación y asistencia técnica a gobiernos regionales y locales orientados a la eficiencia del gasto público.

POPULISMO Y ENFRENTAMIENTO POLÍTICO

El impacto de la COVID-19 en las arcas del Estado, las crisis políticas y el clima de incertidumbre por la segunda ola que actualmente estamos afrontando muestran un escenario de recursos económicos limitados en el futuro próximo para Paola del Carpio Ponce, por lo que recomienda que las políticas del próximo gobierno estén basadas en las propuestas de reactivación fiscalmente responsables que se hicieron en camapaña. Se debe conocer el detalle técnico y el método de financiamiento, así como las razones para su implementación. 

Economía
Especialistas recomiendan que se fortalezca la inversión en obras públicas para reactivar la economía. | Fuente: Andina

Del Carpio Ponce alerta sobre el impacto de propuestas que puedan sonar muy atractivas para el público, pero tienen un trasfondo negativo a nivel económico. “Hemos tenido varias normas del nivel legislativo que ponen en grave peligro la sostenibilidad fiscal y no tienen nada que ver con lo que está planificando el Ejecutivo en medio de una pandemia”, indicó.

Finalmente agrega que las leyes aprobadas sin un sustento o presupuesto para costearlas generan una incertidumbre que termina por ahuyentar a las inversiones y “nos hace más riesgosos, lo que dificulta nuestra capacidad como país para acceder a financiamiento externo y reduce la capacidad de generar empleo”, sentenció.

Definitivamente todavía queda un camino por recorrer hasta el fin de la pandemia y debemos estar atentos a que la necesidad de aliviar nuestros bolsillos en el plazo inmediato no perjudique nuestro futuro. El próximo gobierno debe abordar esta realidad con urgencia, pero con responsabilidad.