Análisis | La importancia de una política de prevención ante las lluvias en el Perú

El panel de 'Enfoque de los Sábados' conversó sobre cuáles deben ser los factores a tomar en cuenta para evitar nuevas tragedias por lluvias y desbordes.

Los miembros del panel de Enfoque de los Sábados de esta semana consideraron que el Perú ha avanzado poco en políticas de prevención de desastres ante lluvias, a pesar de los esfuerzos por impulsar el proceso de reconstrucción con cambios. Para los especialistas, la prevención no debe responder a una coyuntura o un fenómeno específico: debe ser una trabajo constante cuya meta no es solo la reacción ante un desastre, sino sacarle provecho a las lluvias, dada la riqueza de climas y ríos en el país.

Los recuerdos de la tragedia vivida hace un año en el Perú por el fenómeno El Niño Costero revivieron esta semana a raíz del desborde del río Rímac en Chosica. Mientras las autoridades se responsabilizan entre sí, los vecinos de este distrito de Lima exigen obras de prevención, como la limpieza de geomallas en quebradas, e incluso bloquearon la Carretera Central para que atiendan sus pedidos.

Unificar esfuerzos

El ingeniero Abelardo de la Torre, jefe de la Autoridad Nacional del Agua, dijo que en el último año las obras de la reconstrucción se han centrado en las emergencias. Entre estas están la atención a los damnificados, los refugios, la limpieza de canales de regadío, la rehabilitación del tránsito en las vías afectadas, así como la descolmatación de los ríos “para estar seguros de que si vienen lluvias fuertes, los ríos sean capaces de transportar el agua de la mejor manera. Eso es todo lo que se ha hecho. Estamos preparándonos para la obra grande después de la lluvia”.

De la Torre consideró que la falta de una política de prevención ante riesgos es preocupante y sugirió que una sola entidad sea la encargada. “No hemos logrado organizarnos como país para enfrentar este problema recurrente. Ahora, con el cambio climático, que más que una frase es una realidad y somos uno de los países más susceptibles, vamos a tener problemas. Van a haber años consecutivos con fuertes precipitaciones. Debemos rescatar a una institución dedicada a la prevención. Anteriormente teníamos al Inade, que procesaba la información hidroclimática, la convertía en proyectos y la ejecutaba. Eso no tenemos ahora”.

“Tenemos instituciones que predicen, como Senamhi y ANA, pero no ejecutan. Transmiten la información a quienes podrían hacerlo, pero no están preparados, están en su rutina diaria de otras labores. No hay un responsable de emergencias, necesitamos recuperar una institución como Inade”. Sobre la Autoridad para la Reconstrucción, explicó que esta “solo tenía que coordinar, organizar, hacer un buen usos de los recursos”. "Tuvo esa tremenda responsabilidad de que los recursos no se usaran mal, pero nada más. No ejecutan, no convocan los estudios. Alguien tiene que hacerlo".

La importancia de planificar

La decana del Colegio de Arquitectos del Perú, Constanza Remar, contó que recuerda que las quebrabas de Chosica, por ejemplo, se viene declarando en emergencia o alto riesgo desde los años ochenta. Según dijo, hay instrumentos técnicos para remediar este problema, pero no se aplican. “Hablan del alcalde de Chosica que tiene 24 años de gestión. Ok. ¿Qué hacemos con el Gobierno central que no ha hecho nada, que sigue mirando esa desazón y ese abandono de la ciudad? No tienen claro que la única profesión encargada de la planificación es la de los arquitectos”

Remar indicó que los arquitectos son los más calfiicados para planificar el desarrollo y crecimiento de una ciudad teniendo en cuenta los riesgos por lluvias y desastres naturales, pero lamento que el Gobierno no los haya contactado tras el Niño Costero. “Hasta ahora como Colegio de Arquitectos no nos llaman. Nos hemos ido a presentar, no acuden a nosotros para dar nuestros mejores exponentes. Somos los únicos autorizados en el país, los arquitectos somos los que planificamos la ciudad. En el Perú no se enteran que debemos participar".

Una ciudad se planifica, por dónde va el desarrollo, el crecimiento, cuánta altura, estudiamos el suelo. Eso no está ocurriendo”, aseguró Remar. También dijo que delegarle las obras autoridades regionales hace que tomen sus decisiones en base a posibles consecuencias políticas. “Lo ven como votos menos para su reelección o su futura postulación”. "No se trata de cambiar de normas. ¿Reconstrucción con cambios? ¿Qué cambios? Sigue todo igual, siguen obviándonos, no están entendiendo”, agregó.

Ejemplos exitosos

El director del Departamento Académico de Ingeniería de Mecánica de Fluidos de la UNMSM, el doctor Arístedes Serruto Colque, citó a la brasileña Sao Paulo como ejemplo de una ciudad que “logrado controlar las consecuencias de las inundaciones a través de diversas medidas”. “A nivel mundial se presentan eventos extremos de sequías e inundaciones. En algunos lugares ya han logrado controlarlos tomando en cuenta dos parámetros: el espacio y el tiempo. Muchos países han adoptado la política de la prevención, porque incluso resulta más económico que acudir después del evento extremo”.

En lo que respecta al espacio, señaló que es urgente el tratamiento de las cuencas de ríos. "Nuestro país es privilegiado en recursos hídricos, tenemos 106 cuencas y ocupamos el décimo séptimo lugar en mundo. Esta variabilidad ha llevado a la biodiversidad que tenemos. Tenemos todos los climas del mundo, somos un país excepcional gracias a las precipitaciones pluviales, lo que sucede es que no los sabemos manejar”. Sin embargo, advirtió, esta riqueza no se está manejando adecuadamente y no se toman las medidas de prevención.

Ante las inundaciones, “se deben tomar las medidas en la parte alta desde el momento en que se presentan las tormentas”.  El ingeniero explicó que en Sao Paulo existe un sistema de alerta temprana en tiempo real y un radar meteorológico que prevé una inundación con hasta tres horas de anticipación. “En ese tiempo, las personas que viven cerca a las orillas del río pueden buscar refugio”. El sistema, explicó, tiene tres estados: de atención, cuando existe la probabilidad de que en tres horas se produzca la inundación; de alerta, cuando es inminente; y de emergencia, cuando ya se está produciendo.

Aprovechar el agua

El ingeniero geólogo Juvenal Medina Rengifo, miembro del Centro de Estudios y Prevención de Desastres (Predes), destacó que los desastres por lluvias no son naturales porque “hay efectos relacionados con la responsabilidad en la ocurrencia y en la gestión de riesgo de desastres”. “Recurrimos en los efectos y las consecuencias en los mismos lugares donde anteriormente han incidido los mismos fenómenos. ¿Dónde está nuestra memoria? ¿Qué pasa con las entidades que tienen la responsabilidad de la gestión del territorio? Hay responsabilidades a distintos niveles, desde lo nacional, hasta la personas".

“Los riesgos que nos llevan a desastres son factores permanentes que requieren ser tomados en cuenta en la planificación del desarrollo. No podemos ver los desastres como algo coyuntural, tienen que ver con la estrategia de gestión del desarrollo del país (…) Más que vernos como víctimas de desastres debemos aprovechar lo que los fenómenos traen consigo. El agua es un recurso para la vida, ¿por qué tiene que ser el factor que genera riesgos?”.

El ingeniero recordó también que nuestros antepasados “aprovecharon las inundaciones para fertilizar sus cultivos, entre otras prácticas que han sido abandonadas en nuestra cultura actual”. Luego consideró que los peruanos, por ahora, “somos víctimas de esa incomprensión a nuestro  propio territorio”.

Metas institucionales

Medina  destacó que desde el 2011 existe un Sistema Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres que concibe la gestión de riesgo como “un proceso social que tiene como fin la prevención, reducción del riesgo, preparación, respuesta y rehabilitación. Implica una participación del conjunto de actores de la sociedad”. Sin embargo, dijo que su institucionalidad está muy frágil. "Muy pocos políticos conocen la política nacional de Gestión de Riesgos de Desastres (...) ¿Es ignorancia o negligencia? Hay una responsabilidad que la ley le asigna a cada funcionario público en incumplimiento de funciones".

Para el doctor Serruto, una posible solución institucional es la creación de un “Ministerio del Agua, el cual agrupe a todas las instituciones relacionadas a este recurso”. “Somos un país privilegiado al respecto. Desde todo punto de vista se justificaría. Debe haber una entidad que agrupe. El agua es vital, escasa y de uso múltiple, todos los sectores la requieren”.

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