La posibilidad de la reconciliación tras el indulto, analizada en Enfoque de los Sábados

Cecilia Valenzuela, Gonzalo Zegarra, Juan de la Puente y Carlos Meléndez dialogaron con Raúl Vargas sobre cómo resolver la división entre fujimoristas y antifujimoristas.
Gobierno
El Gobierno ha propuesto una reconciliación tras el polémico indulto a Alberto Fujimori. Escucha la primera parte del análisis de Enfoque de los Sábados.
00:00

El panel de Enfoque de los Sábados analizó esta semana la “reconciliación” que ha propuesto el Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) en medio de la polémica desatada por el indulto humanitario al expresidente Alberto Fujimori. Luego de manifestaciones a favor y en contra de sectores fujimoristas y antifujimoristas, el jefe de Estado dijo que está armando un “gabinete de la reconciliación” que será anunciado la próxima semana. Gonzalo Zegarra, Juan de la Puente, Carlos Meléndez y Cecilia Valenzuela conversaron al respecto con Raúl Vargas, consejero editorial de RPP Noticias.

Gonzalo Zegarra

El director de Semana Económica consideró que recién en enero, con el “gabinete de la reconciliación” que está armando el Gobierno, se podrá saber cómo reaccionarán los peruanos y si la indignación de un sector del país por el indulto aumentará o se enfriará. También señaló que la crisis política se verá afectada, para bien o para mal, por cómo evolucione la economía. Esta fue su posición:

“Este fin de año ha sido increíblemente exasperado. Tuvimos a poco de la Navidad la votación por la vacancia y a los tres días el indulto a Fujimori, que desató esta brutal polarización en el país y que no podemos terminar de colegir cómo terminará. La gente tiene que seguir con su Navidad y Año Nuevo y recién en enero con el famoso “gabinete de la reconciliación”, que no debe ser fácil componer, podremos ver cuál será la verdadera reacción de la calle".

“No sabemos si las protestas se enfriarán o tomarán más fuerza. Esto será determinante para la confianza de los mercados, para el impacto económico que todo esto tenga. Dependiendo del riesgo de desequilibrio político se perciba en los mercados, esto impactará en las inversiones, la confianza del consumidor y del empresario, y la calificación crediticia del país. (…) Si la gente siente que su situación económica mejora, probablemente tendrás más tolerancia al caos político; si esto demora, como está previsto, podría ser un factor que tenga un impacto desestabilizador".

Juan de la Puente

El abogado y analista político dijo que la crisis desatada por el caso Lava Jato, con sus consecuencias políticas, será larga y estará marcada la debilidad de quienes están en el Gobierno y el Congreso. Ante esto, pidió que la ‘reconciliación’ no sea solo un pacto entre políticos, sino que se recoja las expectativas y demandas de los peruanos. "Estamos en una crisis sin guion, los actores vagan en la escena con su parlamento, pero no hay guion", opinó. Esta fue su postura:

“Lo jurídico está muy separado de lo político, tanto así que una decisión jurídica del presidente [el indulto] es defendida y cuestionada desde el ámbito político y solo un poco desde lo legal. (…) Estamos sujetos a vueltas de tuerca permanentes. Los que hace una semana pedían la vacancia del presidente hoy piden la reconciliación. Los que decían que el presidente no debía ser vacado, hoy marchan pidiendo su salida. Un partido aparentemente monolítico [Fuerza Popular] termina perdiendo su mayoría. Todo esto tiene que ver con que estamos en una crisis larga, desordenada, con actores débiles. (...) Hay una sociedad reprimida en términos políticos, porque es desafecta de la política, pero también hay cosas que defender: los éxitos económicos y sociales de los últimos 17 años".

"Una cosa es un pacto entre las élites para pacificar un país dividido y otra es volver a mirar las nuevas fronteras de la democracia (seguridad, integración, derechos de los consumidores, etc.). Reconciliar a partir de encontrarme solo son las élites y no ver las demandas de los de abajo es muy peligroso, es una visión monárquica. ¿De qué está hecha la desaprobación del presidente? De promesas incumplidas, de falta de diálogo con la gente, de no incorporar, dentro de lo racional, las expectativas de la sociedad. (…) Será potente el discurso de la reconciliación si ataca las nuevas fronteras de la democracia y no cree que esto se resolverá por poner a alguien simpático para la oposición o a dos o tres que provoquen menos resistencia".

Carlos Meléndez

El politólogo consideró que tanto el fujimorismo en el Congreso y el Gobierno están socialmente aislados y no han logrado calar más allá de sus sectores base, lo que dificulta una reconciliación. También dijo que para que esta se dé, el Gobierno debe atender las demandas urgentes de los ciudadanos, como la reconstrucción de las zonas afectadas por el Fenómeno del Niño en el norte. Esta fue su opinión:

"El enfrentamiento en el país, entre fujimorismo y antifujimorismo, es fuerte porque se asienta en una división estructural de la sociedad. PPK está aislado no solo por su ausencia de partido político, sino también socialmente. Tiene un entorno muy limeño, sanisidrino, de clases altas. Fuerza Popular también está encerrada: busca el apoyo de los sectores populares pero no tiende puentes hacia las clases tecnocráticas, intelectuales, la clase media. Esto agrava la posibilidad de la reconciliación. La encuesta de Ipsos mostrada hoy [sábado] no muestra los niveles de apoyo por nivel de ingreso, por regiones, por edades. Si mi hipótesis es correcta, esto va a poder evidenciar un sustento sociológico detrás de esta división".

"Hace falta también una reconciliación entre la ciudadanía y los políticos. No es que queremos que los políticos se vayan, los ciudadanos ya nos fuimos de la política. (...) En el Perú todavía hay resentimientos sociales y algunas fuerzas, de izquierda y de derecha, tratan de usarlos para su provecho. El rechazo que existe hacia las iniciativas de Lima en el interior del país es algo que hay que superar. Para hablar de reconciliación, el tema de la reconstrucción es clave. Si el Estado no es capaz de reconstruir, los próximos centros de radicalismo e indiferencia política vendrán de allí. Mi gran temor es que el Gobierno de PPK deje como herencia la radicalización de la costa norte si no es capaz de atender las demandas de la reconstrucción. (…) Si queremos reconciliación, también debe haber un mejor funcionamiento del Estado hacia los ciudadanos".

Cecilia Valenzuela

La periodista destacó que la facción de Kenji Fujimori dentro de Fueza Popular fue la única que le ofreció a PPK una forma de salvarse del proceso de vacancia en su contra y dijo que para lograr la reconciliación es necesario que ambas partes, fujimorismo y antifujimorismo, cedan. También comentó que sería positivo que Alberto Fujimori muestre más muestras de arrepentimiento. Así fue su participación:

"Frente a la corrupción, que fastidia e indigna tanto, hubo un clima áspero en la política del que el Gobierno no tuvo salida hasta el 21 de diciembre, cuando pudo haber sido vacado PPK. El único grupo que le ofreció una mano fue el de Kenji Fujimori. Allí fue donde PPK decidió precipitar, apurar su decisión de otorgar el indulto y comenzó un nuevo escenario. Las barajas se han echado y estamos empezando de nuevo. Pero no sabemos qué va a pasar. (…) Será interesante ver quiénes serán los nuevos ministros. Tengo la sensación de que a patadas y como estamos, se está empezando una etapa diferente. De hecho, la encuesta de Ipsos publicada hoy [sábado] descoloca a Keiko Fujimori con un 29% y por primera vez Kenji tiene 33%."

"La reconciliación es un proceso. No puede normarse, no se puede decretar. Necesitamos tener voluntad. El mensaje que Alberto Fujimori dio [el pasado martes] implicó por primera vez un gesto de arrepentimiento, que para muchos fue insuficiente, pero quiero ver el lado positivo: por primera vez hay una solicitud de perdón suya. Sería muy interesante ver en los próximos días una nueva aparición de él, profundizando en temas que tienen tan dolida y tan resentida a una parte importante de la sociedad. Eso podría hacer posible empezar a procesar el drama, los sucesos que recordamos y que no logran curar las heridas, pero que también alimentan al sector político que vive de la confrontación con el fujimorismo. (…) En el proceso de la reconciliación debe haber convencimiento, tienen que ceder ambos lados".