NIUSGEEK tiene a prueba al realme watch S
NIUSGEEK tiene a prueba al realme watch S | Fuente: RPP

En un año clave para el monitoreo de la salud, los dispositivos vestibles han debido adaptarse a condiciones distintas. Más allá de priorizar el look y las funciones asociadas al teléfono, hoy se han convertido en módulos para el monitoreo de la actividad física. En medio de esta creciente propuesta, un equipo ha llamado nuestra atención por el costo reducido y las funciones que integra, NIUSGEEK tiene a prueba al realme watch S.

Los marcos son realmente grandes en este modelo
Los marcos son realmente grandes en este modelo | Fuente: RPP

Estas son las cosas que debes saber sobre el realme Watch S:

Un gigante protegido. Estamos ante un equipo grande, con una pantalla redonda de 1,3 pulgadas y borde prominente. Es más grande en pantalla que el Moto 360 de primera generación, y mucho más grande que las propuestas actuales de Samsung con el Galaxy Watch 3. El acabado es en aluminio, lo que permite que el peso no sea un problema. El diseño se complementa con dos botones laterales no reprogramables que permiten la interacción con el equipo: el de arriba para ver la hora y llamar al menú de apps preinstaladas, mientras que el de abajo permite iniciar las rutinas deportivas precargadas. No encontraremos agregados como el micrófono o el altavoz.

Así luce la grilla de apps en el watch S
Así luce la grilla de apps en el watch S | Fuente: RPP

La pantalla desentona un poco. Al ser un panel IPS, los tonos oscuros se tornan grises, lo que frente a competidores como el Huawei Watch Fit o el Xiaomi Mi Band 5 es un ligero retroceso. Pese a los colores ligeramente lavados, bajo el sol no hay problemas para ver el contenido – gracias a su ajuste automático de luz -, y la respuesta táctil anda muy bien calibrada. Los marcos anchos (ojo que hablamos de 47 mm de marco y solo 33 mm de pantalla) no son los más estéticos, pero tenemos una ligera curva en el límite del borde para swipes más cómodos. Perdemos Always On Display, pero ganamos en autonomía con eso.

En la línea central tenemos los pines de carga - a los extremos -, los senores cardíacos y el sensor para el oxigeno en la sangre -- a la derecha -. Además vemos el sistema de las correas
En la línea central tenemos los pines de carga - a los extremos -, los senores cardíacos y el sensor para el oxigeno en la sangre -- a la derecha -. Además vemos el sistema de las correas | Fuente: RPP

Sensores muy precisos. El equipo integra en la contratapa una serie de sensores para registrar la data. Además de los pines de carga colocados al extremo de la fila central, tenemos el medidor de oxígeno en la sangre al lado derecho, mientras que los demás se usan para el ritmo cardíaco. Debo decir que, para el precio, me sorprende lo que este reloj es capaz de cuantificar. Tanto las horas de sueño, los pasos, la actividad cardiaca como el oxígeno en sangre – no en tiempo real, sino  manualmente - han sido pruebas que no difieren para nada con otras marcas de mayor valor.

Podemos controlar la música de las apps que usamos en el teléfono
Podemos controlar la música de las apps que usamos en el teléfono | Fuente: RPP

Apps necesarias, pero no más. El reloj ya integra catorce aplicaciones nativas: alarma, ajustes, registro de ejercicios, actividades, clima, ritmo cardíaco, meditación, control de la música, oxímetro, registro del sueño, cronómetro, temporizador, búsqueda de smartphone y disparador remoto de cámara. No podemos añadir otras, ni tampoco cambiar el orden de las 6 pantallas en el equipo. Mediante gestos laterales, podemos cambiar de pantalla para ver otros registros y el menú rápido, mientras que las notificaciones y las apps funcionan mediante gestos verticales. Podemos poner hasta seis carátulas distintas en el equipo, pero podemos escoger entre más de 100 y personalizar la nuestra con un archivo gráfico estático.

El software reúne varias condiciones pero aún es muy básica
El software reúne varias condiciones pero aún es muy básica | Fuente: RPP

El software aún tiene carencias. Todo lo relacionado con la administración del equipo correo por cuenta de Realme Link, la aplicación para Android – no iOS de momento – que debemos tener en el equipo. Lo malo de este sistema es que no podemos migrar la data a nuestra cuenta realme para sincronizar los datos que tenemos en el reloj cuando cambiamos de smartphone, y debemos reiniciar todo. Nuestra info se queda en el teléfono, aunque tenemos la posibilidad de mandar todo a Google Fit. El problema es que nuestras stats en la app vuelven a cero y no tenemos un histórico acumulado en nuestra cuenta. Además, tampoco tenemos un repositorio de apps para el reloj, y solo debemos limitarnos a las que ya tenemos en el equipo. La app es básica, nos muestra los watchfaces disponibles y la info requerida para los ejercicios.

La medición del ritmo cardíaco es constante y usa una pantalla propia en las esferas del reloj
La medición del ritmo cardíaco es constante y usa una pantalla propia en las esferas del reloj | Fuente: RPP

Funciones Smart con limitaciones. Podemos recibir notificaciones, contestar llamadas – no escucharlas – y revisar algún dato del equipo, pero la interacción con ese contenido es nula. El disparador de fotos debe ser configurado manualmente, y abrir primero la app de cámara en el teléfono. Lamentablemente no tenemos una imagen previa. El control de música funciona sin contratiempos con Spotify, TIDAL y otras. No es un equipo que tiene aun limitaciones propias del costo y el segmento, pero que cumple con las condiciones básicas de control y notificación.

GPS y rutinas. El conteo de pasos es bastante precioso, aunque no contamos con GPS integrado, como ocurre con el Fitbit Charge 4 o la Watch Fit de Huawei. La estadística compartida es básica, pero podemos sincronizarla con servicios de Google. Incluye: Carrera al aire libre, Caminata, Carrera en interiores, Ciclismo al aire libre, Capacidad aeróbica, Entrenamiento de fuerza, Fútbol, Baloncesto, Ping-pong, Bádminton, Ciclismo en interiores, Bicicleta elíptica, Yoga, Cricket, Máquina de remo y bicicleta estática

Desde la aplicación podemos establecer nuestras rutinas y actividades físicas
Desde la aplicación podemos establecer nuestras rutinas y actividades físicas | Fuente: RPP

Energía soberbia. Si hay algo que valoro en los smartwatches de hoy es la autonomía. Con la Mi Band 4 logré uno de los periodos más largos lejos de la carga, pero debo decir que este reloj de realme está muy cerca con los ajustes correctos. Además de contar con un gran standby cuando no está conectado a un smartphone, la batería dura más de dos semanas. Casi consumimos un 4% por día, cuanto mucho. Los motores hápticos para la alarma y las notificaciones no parecen consumir tanto recurso, y podemos independizarnos del cargador por mucho tiempo.

Podemos localizar nuestro smartphone desde el reloj
Podemos localizar nuestro smartphone desde el reloj | Fuente: RPP
Así luce la opción para los disparos a distancia
Así luce la opción para los disparos a distancia | Fuente: RPP

¿Vale la pena? Creo que es una buena opción para alguien que no quiere una smartband, y busca el mismo tipo de desempeño en formato “reloj” tradicional. Este watch S de realme cumple con varias condiciones que otros tienen a costos más elevados. Frente a su competidor directo, el Huawei Watch Fit, tiene aun desventajas en la velocidad de procesos, animaciones y la calidad de la pantalla, pero tenemos un formato redondo de mejor autonomía, un sistema de corras menos propietario – cualquiera de 22 mm le calza perfecto - y con más botones para interacción. Yo lo pondría en mi bolo si no quisiera una Mi Band o algo cuadrado.

*Equipo cedido por realme Perú desde el 15 de enero hasta la publicación de la reseña