La música no es solo talento, es también esfuerzo, es dedicación sobre todo. Alfredo Obando Guarda, violinista a tiempo completo, nos ha demostrado que esa es la mezcla ganadora si uno quiere destacarse como para poder incluso tocar en privado para el mismo Papa Benedicto XVI.

Obando Guarda, se suma a la serie de personajes que dejan el nombre del Perú muy alto. El sonido de sus cuerdas mantiene cautivo al público europeo, que lo ha ovacionado hasta por nueve minutos durante sus presentaciones. 

Ha estado en Berlín, Nueva York y París. La belleza de su arte y la cadencia de las melodías entonadas por su violín lo han transportado alrededor del mundo. Ahora, Alfredo vive en Alemania, donde construyó una familia y donde no se agota de practicar hasta 6 horas diarias para que cada acorde salga perfecto, incluso celestial.