Desde gripe hasta problemas cardiacos por no dormir bien

Cada día que pasa se duerme menos y lo preocupante es que no cuidar las horas de descanso puede traer serias consecuencias para nuestra salud.

Somnolencia en el día y ganas de dormir cuando se está en medio del trabajo, son solo indicadores de que nuestra calidad de sueño no está pasando por un buen momento. Muy comunes el insomnio y el apnea obstructiva del sueño afectan el buen dormir y muchas veces no lo sabemos.

Nuestros malos hábitos como el llevar a la cama el trabajo, dejar el televisor prendido o revisar nuestro celular o computadora nos mantienen en alerta y postergan el sueño. Razones más serias como preocupaciones y depresión también pueden aparecer.

Martín Tipismana, neurólogo del Instituto del Sueño incide en lo importante que es el proceso llamado sueño: “Cuando uno cierra los ojos o no hay estímulos luminosos comienza a formarse una hormona llamada melatonina. Esta hormona comienza entre otros elementos a formar el sueño”.

Naturaleza diferente es el ahogo que se tiene a la hora de dormir, comúnmente conocida como apnea del sueño. El ronquido causado por la obstrucción de las vías respiratorias en la garganta produce cansancio durante el día.

Coma ligero antes de acostarse, evite las bebidas con cafeína, no fume, no haga ejercicios muy cerca a la hora de dormir pero sobre todo vaya con un especialista si siente que no ha descansado lo suficiente a la hora de levantarse.

No dormir o dormir mal afecta nuestro sistema inmunológico. Infecciones diversas y hasta resfriados pueden afectar la salud. En el caso de la apnea los efectos son más graves, la falta de aire por varios segundos puede afectar al corazón.

“Pero las infecciones son de las cosas más frecuentes, resfríos. El hecho de no descansar bien en la noche podrían generar también otras condiciones, en las apneas, como hipertensión”, indica.

Recuerde que un adulto debe dormir, entre 6 y 8 horas.