Estados Unidos aprueba fármaco que ataca mutación genética que origina varios tipos de cáncer

Una nueva medicina se suma al pembrolizumab, usado en los tratamientos de inmunoterapia. El alto precio sería el mayor inconveniente en el uso de las cápsulas.

El medicamento se llama “larotrectinib”. (Imagen referencial). | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: luchschen

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por su sigla en inglés) acaba de aprobar el segundo fármaco que está revolucionando los métodos en cómo se tratan los cánceres en el mundo. La particularidad de este medicamento llamado “larotrectinib” es que ataca la mutación genética que origina la neoplasia y no el órgano donde se presenta el tumor.

El fármaco pertenece a la nueva generación de medicinas calificadas de precisión. El año pasado, en mayo, la FDA había aprobado ya el primero de este tipo de medicamentos de nombre “pembrolizumab”.

Lo ventajoso de este medicamento es que no ataca el órgano donde se presenta el cáncer, sino la mutación genética, la cual puede ser común para varios tipos de neoplasias, según informo el Consejero Médico de RPP Noticias Elmer Huerta.

“Por eso es que los pacientes que lo consumen dicen 'tú estás recibiendo esta medicina para tu cáncer de ovario, pero a mí me lo están dando para colon'. Es que no están tratando ni ovario ni colon sino la mutación genética común para ambos tipos de cáncer”, precisa Huerta.

Este nuevo tipo de fármaco ataca la mutación genética del cáncer y no el tumor que origina. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: anusorn nakdee

Entre otros beneficios de este segundo fármaco aprobado por la FDA encontramos que la mutación genética que ataca está en 1% de los tumores sólidos presentes en los cánceres de pulmón, de tiroides, de cabeza, de cuello y los sarcomas.

En los tres estudios que se han realizado para su aprobación dio resultados impresionantes con 75% de control del tamaño del tumor y 39% de sobrevida del paciente en más de un año.

El precio es la gran desventaja

El oncólogo Elmer Huerta señala que lo que aún preocupa de esta nueva generación de medicamentos es que cada cápsula cuesta 32.800 dólares. Incluso la dosis mensual el jarabe de niños multiplica su precio a 11 000 dólares. “Eso es toxicidad financiera”, dice.