¿Qué come la mujer más longeva del planeta?

La dieta de la "supercentenaria" sería la clave de que sea ella la única persona cuya vida abarca tres siglos.
El libro Guinness de Récords nombró a la italiana Emma Morano, de 116 años, como la persona más longeva del mundo. | Fotógrafo: AFP

"Soy tan vieja como las montañas", dijo Emma Morano, una italiana de 116 años, al enterarse que libro Guinness de Récords la ha nombrado como la persona más longeva del mundo. ¿Cuál es su secreto?

En una entrevista concedida al diario New York Times en 2015 atribuyó su larga vida a su independencia, aunque lo que acaparó la atención fueron sus hábitos alimenticios.

Según recoge BBC Mundo, la dieta de la "supercentenaria" sería la clave de que sea ella la única persona cuya vida abarca tres siglos.

¿Qué come? Doña Emma come tres huevos al día, dos crudos y uno cocido, desde hace más de 90 años. Fue su médico el que así se lo recomendó, para tratar la anemia.

La centenaria también come porciones de carne molida, con lo que complementa su consumo de proteínas.

Además le gusta la pasta y desayuna leche con galletas.

A diferencia de lo que suelen aconsejar los expertos en nutrición, la anciana come pocas verduras.

Y tiene una debilidad por los dulces, por eso consume un chocolate de vez en cuando, puré de manzana y de nuevo galletas.

Doña Emma Morano recibe la visita de su médica una vez por semana. | Fotógrafo: AP

Antojos. Cada vez que recibe visitas, sus amistades le suelen llevar Colomba, una torta típica italiana rica en mantequilla y huevos. Y eso no es todo, también degusta de vez en cuando su pannetone y pandoro, postres navideños también tradicionales.

Si de licores se trata, toma un vaso de brandy casero.

Mujer independiente. Al fallecer su esposo, quien no regresó de la Primera Guerra Mundial, Emma Morano se volvió a casar en 1926, pero abandonó a su marido porque resultó ser una persona violenta.

Si bien ella cuenta que tuvo muchos pretendientes, nunca más se volvió a casar. "No quise estar dominada por nadie", argumenta.

Su salud. Doña Emma recibe la visita de su médico una vez por semana y toma una siesta durante el día. Aunque goza de una buena salud, tiene una vida social limitada, pues no oye ni ve muy bien. Además, sus amigos ya han fallecido.