Donar sangre con frecuencia previene paros cardíacos

El número ideal de donantes voluntarios debe ser del 2% de la población total del país, número que garantizaría el abastecimiento de bancos en hospitales a nivel nacional para superar situaciones de emergencia y desastres naturales.

Al ser un acto voluntario, la comercialización de sangre es considerada un delito ético y moral. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: roibu

La sangre es un medio de salvación en muchas religiones, por lo que no resulta raro que donar sangre se defina como un acto solidario que puede salvar vidas. Al año, en el Perú se necesitan más de 270 mil litros de sangre, unidades que se buscan a través de donaciones voluntarias y por reposición.

Así, la colecta de sangre garantiza el abastecimiento de bancos en hospitales a nivel nacional para superar situaciones de emergencia y desastres naturales. Solo en Lima se necesitarían 75 mil litros de sangre anualmente para atender la demanda ante un terremoto.

Donar sangre es un acto de confianza y que permite la recuperación de los pacientes. Cada donación puede salvar la vida de hasta tres personas. Elmer Huerta explica que vista la escasez de sangre en los hospitales del mundo, un estudio en conjunto de la Universidad de Cambridge y Oxford confirmó que es seguro que los hombres donen hasta cuatro veces al año; y, las mujeres, en un máximo de tres ocasiones.

"En el estudio Intervalo se analizaron las donaciones de 5 mil personas durante dos años y verificaron los efectos secundarios. Los resultados comprobaron que no existe ningún daño en la salud cuando se realiza una donación en hombres cada ocho semanas; y, cada diez semanas para la mujer", explicar.

La Organización Mundial de la Salud establece como cifra ideal que al menos el 2% de la población de un país sea donante voluntario para compensar el número de unidades de sangre usados.


El registro de la Dirección de Banco de Sangre y Hemoterapia (PRONAHEBAS) del Ministerio de Salud reporta 333 bancos de sangre, con solo 92 centros que colectan, procesan y distribuyen las unidades de sangre.

Una donación voluntaria funciona así: se colecta una unidad de sangre, que representa 450 ml, obteniéndose hemocomponentes como glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Un donante puede ser elegible si tiene entre 18 y 60 años y goza de buena salud. Huerta explica.

“Hay algunas restricciones: la edad, el peso. En el caso de las personas de contextura delgada, estas tienden a tener menos volumen sanguíneo, por lo que no es que no pueda donar, sino que debe hacerlo en menos cantidad.  Las restricciones varían de acuerdo al criterio del médico tratante. Antes se creían que las personas con tatuajes no podían donar, pero la Cruz Roja Internacional explica que si ha pasado un año desde el último tatuaje, sí se puede”, comenta.

Pese a lo que se cree, donar sangre no debilita. Por el contrario, mejora los niveles de hierro y reduce el riesgo de padecer paros cardiovasculares.

 Al ser un acto voluntario, la comercialización de sangre es considerada un delito ético y moral. Los denominados "vampiros" venden cada unidad entre 70 y 500 soles, dependiendo del tipo de grupo y factor de sangre, siendo los más buscados los RH negativos.

Los procesos de extracción de sangre se diferencian cuando se trata de una campaña de donación y cuando se realiza por el conducto regular. Una prueba de descarte de enfermedades infectocontagiosas como sífilis, VIH y hepatitis es importante para saber si la sangre extraída podrá ser usada o no.

La conservación varía de acuerdo al tipo de componente extraído. Glóbulos rojos, plaquetas y plasmas tienen diferentes fechas de vencimiento.

Tras la donación, consuma una comida ligera que aporte agua, azúcar y sales minerales. No se esfuerce en actividades físicas y una buena opción es beber un vaso con agua. Donar es siempre una buena opción: salvar la vida de otros está en nuestras manos.