Tuiteratura: El nuevo arte de contar historias en hilos de Twitter

Asesinatos, aventuras, romances. Cualquier historia puede contarse en Twitter y ser un éxito viral con el uso de los hilos como soporte narrativo. Es la llamada tuiteratura con su exponente más famoso los Crímenes Ilustrados.

Llegó la tuiteratura: el arte de contar historias en hilos de Twitter. | Fuente: EFE

Asesinatos, desapariciones, robos, aventuras varias y también amor. Cualquier historia puede contarse en Twitter y transformarse en un éxito viral, sobre todo desde que se popularizó el uso de los hilos como soporte narrativo.

Andrea Menéndez Faya (@MenendezFaya), Modesto García (@modesto_garcia) y Nagore Suárez (@NagoreSuarez), tres de los autores más célebres de Twitter en España, coinciden en señalar a Manuel Bartual (@ManuelBartual) como padre y maestro del arte de la 'tuiteratura', término con el que se conocen estos relatos. 

Para entendernos, los hilos son una serie de tuits, enlazados entre sí. Sirven para profundizar y aportar más información sobre un tema, sin perder (valga la redundancia) el hilo de la idea inicial.

LAS CLAVES DE UN BUEN HILO

"Ando de vacaciones desde hace un par de días, en un hotel cerca de la playa. Iba todo bien hasta que han comenzado a suceder cosas raras", reza, junto a una foto del paisaje costero, el tuit que abre la famosa historia de Bartual sobre su doble, titulada "Todo está bien" (2017) y considerada la pionera de la 'tuiteratura' en España.

Frente a la fugacidad en Twitter, es esencial que un hilo tenga un comienzo "potente" para mantener "atrapado y entretenido" al lector, apunta Menéndez Faya. Bartual compara ese primer tuit con el tráiler de una película o la portada de un libro.

Muchos acuden a la red social del pajarito para encontrar "información, opinión, cosas reales". Por eso, apunta Modesto García, el uso de una "cierta ambigüedad" entre realidad y ficción consigue "meter a la gente en tu historia".

Nagore Suárez hace hincapié en la importancia de saber aprovechar "los nuevos formatos y los nuevos tiempos" y de no confundir los soportes: "Estamos escribiendo para Twitter" y se debe "adaptar la historia al formato, no copiar y pegar algo que ya tengamos escrito".

NARRATIVA TRANSMEDIA

Fotografías, vIdeos, encuestas, gifs, rescates de tuits antiguos o enlaces a otros perfiles o a páginas web externas. La oferta de herramientas narrativas es extensa, y servirse de ella resulta una buena manera de construir hilos que cautiven.

Un ejemplo novedoso son los #CrímenesIlustrados ideados por Modesto García y dibujos de Javi de Castro (@javi_decastro). Cada imagen que comparte García es un nuevo reto para detectives tuiteros que deben bucear en los detalles de la ilustración y los perfiles enlazados para tratar de encontrar la solución al misterio antes de que su creador la desvele.

PERO TWITTER NO ES PERFECTO

"Hay que usar todos los recursos disponibles", opina Andrea Menéndez Faya, en la línea de esa narrativa transmedia. Pero, a pesar de la amplia gama de herramientas de Twitter, echa de menos "audios en los que poder explicar mejor qué está pasando".

Otra carencia, observada por Modesto García y Manuel Bartual, es la de un "directorio desde el que acceder a las historias más populares que se han contado en forma de hilo" para poder releerlas fácilmente. Como solución al problema, en 2019 crearon La Hiloteca (@LaHiloteca), en la que recopilan algunos de sus hilos de ficción y no ficción favoritos.

HISTORIAS ESCRITAS A MILES DE MANOS

No solo Twitter debe estar pendiente de los usuarios, sino también los propios creadores de contenido. "Hay una actividad muy grande durante la emisión", explica Modesto García. "Te conviertes en un autor activo", afirma.

La interacción con el público añade dinamismo y frescura a los relatos de ficción -sobre todo, a los que simulan narraciones en tiempo real- y permite, según García, potenciar la "parte positiva" del componente efímero de la red social.

"Todos tenemos historias, solo necesitamos que alguien las escuche", concluye Andrea Menéndez Faya. Twitter parece un buen lugar para empezar a contarlas. (EFE)

¿Qué opinas?