Trabajadoras
Hasta el cierre del 2020 el INEI estimaba que el 70.8% de las mujeres tenía un empleo informal y solo un 22.2% se encontraban laborando de manera formal. | Fuente: Andina

Los últimos 200 años supusieron grandes cambios para el empleo femenino. Antes de la Independencia del Perú las mujeres solo tenían acceso a labores domésticas, de servidumbre o de venta de alimentos en la calle.

Para 1876, el censo indicaba que las mujeres ya representaban a cerca de un 20% de la fuerza laboral. Este reducido grupo se encontraba en lo denominado como “ocupaciones femeninas de bajos salarios” compuesto generalmente por los oficios de costureras, cocineras, lavanderas y jornaleras.

A fines del siglo XIX e inicios del siglo XX con el desarrollo de nuevas actividades productivas también aparecen nuevos tipos de empleo.

"Muchas veces, mujeres de clase media y baja asumieron el liderazgo en estas experiencias laborales peruanas. Son muy conocidos los casos de las telefonistas en Lima y de las trabajadoras agrícolas en Huacho, Sayán, Supe, Barranca y Pativilca", señala el historiador José R. Deustua en el libro Economía de la Primera Centuria Independiente del Banco de la Nación.

La representación femenina continuó teniendo un lento avance, y ya para el 2019 las mujeres ya conformaban el 44.3% de la fuerza laboral nacional. Pero, ¿se puede hablar de una verdadera evolución en el empleo femenino? La antropóloga y docente de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Norma Correa, comentó al respecto.

"En este bicentenario has tenido una creciente participación de la mujer en educación y en el mercado laboral y eso ha hecho que las mujeres ya no estén confinadas al hogar, sino que participen tanto en el empleo para terceros o a través de sus propios emprendimientos. Sin embargo, la estructura del mercado laboral en el Perú es predominantemente informal, la gran mayoría de mujeres trabajan en el sector informal", señala.

Mujeres
Actualmente más de medio millón de mujeres ocupan actividades agropecuarias en el país, según el Midagri. | Fuente: Andina

La informalidad no solo implica inseguridad laboral, sino que también está relacionada a bajos salarios

Según el autor Shane Hunt, entre 1876 y 1877 los ingresos de las mujeres ocupadas eran iguales a dos tercios de los salarios de los varones en trabajos de baja calificación. 

En la actualidad los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) indican que el sueldo mensual de las mujeres representa cerca del 77.9% de los ingresos de los hombres. ¿Podría considerarse esto un gran avance en el mercado laboral femenino? Natalia Manso, docente de Pacífico Business School, nos comenta.

"En prácticamente un siglo y medio mover 10 puntos nada más en realidad es un avance muy tímido. Hemos mejorado, pero teniendo en cuenta una cosa: el salario promedio de la mujer en Lima es de tan solo de S/ 1,327, S/ 408 menos que el de los hombres lo que hace una diferencia importante porque son salarios muy ajustados", explica.

Economía
Estimaciones de ingresos entre 1876 y 1877 | Fuente: Economía de la Primera Centuria Independiente del Banco de la Nación - Tomo 4

Avance a más sectores 

Luego de los primeros 100 años de la República, la participación femenina en las actividades económicas fue avanzando más allá de labores domésticas, o de sectores agrícolas, textiles y de manufactura, e incluso participaron en la creación de movimientos sindicales

En la era moderna las mujeres en el Perú fueron dirigiéndose a carreras relacionadas a recursos humanos y comunicaciones. Pero actualmente se estima que las mujeres han empezado a optar por más profesiones relacionadas a salud, finanzas y gestión de proyectos, según comenta Ana Reátegui, directora de los Programas de Educación Ejecutiva de ESAN.

"Han avanzado mucho más en aquellas carreras en las que por estereotipos se vinculan más a los hombres. Eso significa que están postulando a puestos en las empresas como operaciones, como gestión de proyectos. Estamos seguros de que en el lapso de cinco años más la presencia de las mujeres va a ser mucho más uniforme dentro de las empresas", sostiene.

Pese a estos avances el mercado laboral de las mujeres aún es vulnerable, tal y como se evidenció con la crisis económica del 2020, cuando 1 millón 295 mil mujeres perdieron sus puestos de trabajo.

De acuerdo con la economista Paola del Carpio, esta fuerte pérdida se debe a que gran parte de los empleos femeninos están vinculados a sectores de comercio y servicios. Estos ofrecen una mayor flexibilidad para cumplir con la carga familiar y el poco equitativo reparto de labores domésticas que aún se mantiene tras más de 200 años.

¿Qué queda pendiente ante el bicentenario? 

Correa señala que si queremos mejorar la participación laboral de las mujeres se deberá establecer un reparto equitativo de responsabilidades domésticas y avanzar hacia un sistema nacional de cuidados.

Además, señaló que se deben derrumbar estereotipos, democratizar las oportunidades y diversificar la representación de las mujeres.

Por su parte, Manso precisa que es necesario implementar la ley de igualdad salarial, la cual ya existe, pero falta reglamentar para que se cumpla efectivamente.

Empleo
En el año 2020, las mujeres perdieron más empleo que los hombres, disminuyendo en 17,1% que equivale a 1 millón 295 mil mujeres. | Fuente: INEI