La respuesta del mercado frente al lanzamiento mundial de la nueva línea de cámaras Columbus ST500/ST550 de Samsung no se hizo esperar. A los favorables comentarios recibidos por parte de los principales Medios de Comunicación norteamericanos, se suman los alentadores resultados de las ventas: cuatro unidades por minuto. Todo un récord para la compañía y una recompensa a su esfuerzo por innovar en el competitivo segmento de cámaras digitales.

Cuando en el año 2004 Samsung decide embarcarse en la búsqueda de un nuevo mercado e imagina la idea de una cámara con doble pantalla LCD, no pensó que ello pudiera ser posible en la forma como hoy la cámara Columbus logra satisfacer las más exigentes necesidades. La ST550 con pantalla LCD frontal, pretendía resolver aquellos inconvenientes que los usuarios experimentaban en su vida cotidiana, por lo que la doble pantalla LCD era la mejor opción en la realización de este ambicioso objetivo.

El proyecto recibió el nombre de "Columbus", porque metafóricamente reflejaba el viaje hacia un mundo nunca antes investigado por otra empresa tecnológica, una exploración de la demanda en el mercado estadounidense (que representa más del 50% del mercado mundial de cámaras), mediante una rigurosa identificación de las necesidades de los consumidores.

En el transcurso de las investigaciones, se dieron cuenta que los consumidores americanos valoraban la idea de "nosotros" y querían que la familia, los amigos y los compañeros de trabajo no quedaran fuera de la imagen. Finalmente, luego de un estudio integral basado en una variedad de elementos, se concluyó que el mejor fotógrafo de todos era uno mismo.

Usando las dos pantallas LCD colocadas en la parte frontal y en la parte posterior, respectivamente, las personas podían captar las imágenes de sí mismos junto a otras personas. Además, con la visualización del temporizador en la pantalla frontal, los fotografiados podrían conocer el momento exacto del disparo del obturador. Asimismo, se añadieron animaciones infantiles que atraparían la atención de los más pequeños, disminuyendo así las dificultades de los padres a la hora de retratarlos.

A la gigante surcoreana le tomó más de un año planificar y desarrollar este proyecto que hoy es una realidad y que se ha convertido en uno de los proyectos de más largo plazo en la historia de la compañía, considerando que la planificación de un producto toma por lo general entre 4 y 5 meses.

De esta manera, Samsung inició su expedición hacia la exploración de un nuevo mercado de cámaras digitales, descubriendo así la nueva línea de cámaras Columbus, un producto con características innovadoras que si bien nació con una idea que muchos podían haber imaginado, nadie se atrevió a incursionar en esta aventura.