EFE

Actuar delante de 20.000 personas puede realmente abrir el apetito. Y ese al parecer fue el caso de Rihanna, que apareció en un McDonalds en Londres poco después de su show en el O2 Arena la semana pasada.

"Fue increíble ver a una de las mayores estrellas femeninas del mundo haciendo cola como todos los demás", le dijo un cliente al tabloide británico The Sun.

La cantante, de 23 años, al parecer pasó desapercibida para la mayoría de los empleados y comensales, a pesar de ser flanqueada en el mostrador de pedidos por tres "guardaespaldas fornidos".

"Ella tomó su comida, pagó y se fue", dijo el testigo. "Nadie se inmutó".