A 20 años de la trágica muerte de la cantante, el recuerdo de la carismática joven aún sigue vivo en la memoria de su familia y sus seguidores.

Selena Quintanilla-Pérez, murió asesinada a los 23 años en un hotel de Corpus Christi, Texas, Estados Unidos, a manos de Yolanda Saldívar, su empleada y presidenta de su club de fans.

A partir de ello, su material discográfico se dispara en los primeros lugares de popularidad en ese país.

Saldívar se encuentra en prisión con una sentencia de cadena perpetua, pero el legado de “La reina del Tex-Mex” continúa atrayendo a fanáticos.