La escuela de samba Académicos de Niterói abrió los desfiles del Sambódromo con un espectáculo dedicado a Luiz Inácio Lula da Silva, generando debate político a siete meses de las elecciones en Brasil.
El Carnaval de Río de Janeiro 2026 comenzó con fuerza… y con polémica. La tradicional pasarela del Sambódromo fue escenario, el domingo 15 de febrero, de un homenaje al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a cargo de la escuela de samba Acadêmicos de Niterói.
La agrupación, debutante en el Grupo Especial —la élite del carnaval carioca—, presentó un desfile que repasó la vida del líder progresista: desde su infancia en el empobrecido nordeste brasileño hasta su ascenso como dirigente sindical y su llegada a la Presidencia como el primer mandatario obrero del país.
Un espectáculo multitudinario… con Lula en el palco
Miles de bailarines y músicos recrearon distintos momentos de la trayectoria política de Lula en un montaje que incluyó una imponente estatua de 18 metros del mandatario.
El presidente observó el homenaje desde el palco de la Alcaldía de Río de Janeiro, acompañado por siete ministros y varios aliados políticos, aunque mantuvo un perfil discreto durante la presentación.
El espectáculo incluyó gigantescas pantallas con escenas de su vida y una emotiva representación de su madre, conocida como “doña Lindú”, migrando con sus hijos hacia el estado de São Paulo en busca de mejores oportunidades.
El Carnaval de Río 2026 arrancó con un desfile que combinó samba, espectáculo y una fuerte carga simbólica en el Sambódromo.Fuente: EFE/Antonio Lacerda
Las referencias políticas que encendieron el debate
El desfile no esquivó los episodios más controvertidos de la política brasileña reciente. Una de las escenas recreó al expresidente Michel Temer “arrebatando” la banda presidencial en alusión a la destitución de Dilma Rousseff. Posteriormente, un personaje que representaba a Jair Bolsonaro aparecía caricaturizado como un payaso, hasta que Lula recuperaba la banda y subía nuevamente la rampa del Palacio de Planalto.
Otra de las carrozas más aplaudidas fue la titulada Sin mitos falsos, sin amnistía, interpretada como una alusión directa a Bolsonaro y a los debates actuales en el Congreso brasileño. Además, un grupo de familiares de víctimas de la dictadura militar brasileña fue especialmente ovacionado durante el recorrido.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva siguió los desfiles desde el palco junto a Rosângela Lula da Silva.Fuente: EFE/Antonio Lacerda
¿Propaganda electoral?
La presentación generó controversia incluso antes de realizarse, ya que ocurre a solo siete meses de las elecciones presidenciales en las que Lula buscaría un cuarto mandato.
Sectores de la oposición denunciaron el desfile como propaganda anticipada, señalando que las escuelas de samba reciben recursos públicos. Sin embargo, la Justicia no prohibió la presentación, aunque el Tribunal Electoral dejó abierta la posibilidad de una eventual investigación.
Ante el riesgo de sanciones, el Gobierno recomendó cautela y prohibió la participación oficial de ministros y altos funcionarios en el desfile. Incluso la primera dama, Rosângela Lula da Silva, quien inicialmente iba a aparecer en la última carroza, decidió no participar a último momento.
La oposición calificó el homenaje de Acadêmicos de Niterói como propaganda electoral anticipada con recursos públicos.Fuente: EFE/Antonio Lacerda
“No fue electoral”, dice el guionista
Igor Ricardo, guionista del desfile, negó que se tratara de un acto de campaña. “Nuestra intención no fue electoral. Escogimos a Lula porque es una historia vencedora. A los brasileños les gustan las historias de quienes surgen desde abajo y logran superar las adversidades”, declaró a EFE.
El creativo sostuvo que no se pidió el voto para el mandatario y que simplemente se narró su trayectoria. “No podemos contar su historia sin hablar de política”, afirmó.