Shawn Mendes
Shawn Mendes admite que "realmente ha sufrido" con los rumores sobre su sexualidad. | Fuente: AFP

Desde los 15 años, Shawn Mendes ha lidiado con rumores que lo catalogaban como homosexual. En el pasado, ya se ha mostrado cansado de que el público cuestione su orientación sexual. El cantante se sinceró al respecto y manifestó estar frustrado por la situación.

"Es una cuestión complicada. Quieres decir: 'no soy gay, pero estaría bien si lo fuera. No hay nada malo con ser gay, pero no lo soy'. No sabes cómo responder a la situación", explicó en el podcast de Dax Shepard on his Armchair Expert.

El intérprete, de 22 años, dijo sentir una presión por decir lo correcto sobre este tema; al nivel de un especialista en lugar de alguien que simplemente es famoso. "Todo el mundo me ha estado llamando gay desde que tengo 15 años. No lo soy y me pregunto ¿qué significa? Tenía problemas con el sonido de mi voz. O cuando me siento cruzo mis piernas y lo hago con una posición de estilo femenino y realmente sufrí con esa mier...", apuntó.

Shawn Mendes señaló que algunas de esas "inclinaciones femeninas" vinieron de crecer rodeado de primas en su niñez. En vez de crecer jugando a las luchas, como otros niños, a él le trenzaban el cabello en vísperas de Año Nuevo. "Depende de la manera como creciste y de tu entorno", remarcó el novio de Camila Cabello.

El cantante de "Wonder" dijo que está conforme con quién es y se encuentra en el "divino punto intermedio" en el que se encontraban personajes como Freddie Mercury. "Soy un poco más masculino así que no lo sé. Es un poco confuso así que lo dejaré ahí", agregó.

ES AFORTUNADO POR SER NOVIO DE CAMILA CABELLO

Por otro lado, el músico dijo ser afortunado por estar en una relación en la que puede ser vulnerable al lado de Camila Cabello: "Estoy en una relación en la que mi enamorada me dice que puedo llorar en su pecho. Contarle lo que siento sino 'vas a actuar como un idiota toda la semana y no voy a tolerar eso'".

Al respecto, Shawn Mendes cree que los hombres deberían darse cuenta que está bien llorar y ser vulnerables.