Pablo Pérez fue uno de los infortunados protagonistas de la frustrada final de la Copa Libertadores. El jugador de Boca Juniors fue uno de los más perjudicados por la agresión de hinchas de River Plate al bus 'Xeneize'. Acabó con una úlcera en la córnea del ojo izquierdo por una astilla de vidrio que le cayó.

Tras confirmarse la reprogramación del superclásico, Pabló Pérez descargó su molestia ante la prensa. " "Esto tendría que haber sido una fiesta. ¡Tengo una calentura!", dijo el jugador que iba a ser titular en el choque ante River Plate.

"Tengo irritado, tengo unos puntitos donde el ojo está lastimado, puede ser alguna astilla producto de los vidrios que se rompieron", dijo sobre su lesión ocular. Su presencia ahora no está confirmada para el duelo de este domingo a las 3:00 p.m. (hora peruana).