AFP

Lo más feo para un futbolista es tener que ver un partido sabiendo que puedes jugarlo. Esto le pasó a Neymar en la goleada que sufrió Brasil en la semifinal ante Alemania, en donde tuvo que ver con lágrimas en los ojos los siete goles de los teutones.

Según el periodista Juca Kfouri, de UOL Esporte, Neymar vio el partido en su casa, en Guatujá, y se encontraba muy nervioso. Los goles alemanes empezaron a llegar y se desesperó, gritando insultos mientras se le caían algunas lágrimas.

Finalmente, cuando llegó el séptimo tanto de Alemania, afirman que Neymar gritó “Cara…, no quiero ver más esta m… Vámonos a jugar póker”.

Kfouri aseguró además que tanto Neymar como su padre estaban totalmente en shock, pues no podían creer lo que veían.