EFE

Un gol en propia de la inglesa Laura Bassett en el minuto 92 entregó al combinado japonés el pase a la última ronda del Mundial de Canadá, una atractiva cita que este domingo ofrecerá al cuadro estadounidense la opción de vengar la final perdida hace 4 años ante las 'Nadeshiko', defensoras del título.

El infortunio que acompañó a Bassett en la última jugada del partido evitó una prórroga que los 31.467 aficionados congregados en el Estadio Commonwealth de Edmonton ya habían asumido, después de 90 minutos en los que las japonesas se vieran maniatadas por el derroche físico de sus adversarias, primerizas en semifinales.

LA JUGADA FATAL

Se jugaba el segundo minuto del tiempo de descuento de una de las semifinales del Mundial Femenino de Canadá. Japón e Inglaterra empataban 1-1. El partido se iba al alargue y la final estaba a 30 minutos para los dos equipos. Pero una jugada inesperada cambió las cosas. En un ataque 'nipón', la defensora inglesa Laura Bassett quiso rechazar un centro y la clavó en un ángulo. Sí, en su propio arco. Las asiáticas festejaron, las británicas quedaron devastadas.

FINAL CON SABOR A REVANCHA

Las campeonas defensoras enfrentarán a Estados Unidos en la final, el domingo en Vancouver. El enfrentamiento es una revancha de la final de 2011 en Alemania, cuando Japón ganó en tanda de penales después de un empate de 2-2.