Los rumores de que Universitario usaría el Viagra para contrarrestar el mal de altura en el duelo ante Cienciano en el Cusco han dado la vuelta al mundo y muchos en otros países se preguntan qué tanto asidero tiene. No es la primera vez que una información así hace eco fuera de nuestras fronteras, antes ya lo había hecho la famosa ‘Sopa de cóndor’.

Según las informaciones, el Viagra sirve para tratar la hipertensión arterial pulmonar mejorando la oxigenación y la respiración, algo que habría llamado la atención del comando técnico del argentino Ángel David Comizzo.

En la década del 90 se hablaba de la ‘Sopa de cóndor’ para contrarrestar los 4.380 metros de altura de Cerro de Pasco. En ese entonces Jorge Alva era el médico de Universitario de Deportes y muchos se preguntaban sobre esa ‘fórmula’ que le había dado buenos resultados a los cremas en ese escenario deportivo.

Y su fama creció más allá de las fronteras cuando en 1996 la selección peruana, dirigida por Juan Carlos Oblitas, consiguió un empate sin goles en altura de La Paz ante Bolivia por las Eliminatorias al Mundial de Francia 98.

Al igual que el Viagra, que ya fue desestimado en tienda crema, la ‘Sopa de cóndor’ también fue descartada y pasó a convertirse en un mito. En una entrevista el doctor Alva contó que el potaje existe, pero que solo servía si se realiza una buena preparación física antes de afrontar un juego en altura.

Han pasado los años y la tecnología ha tenido un crecimiento vertiginoso y en la actualidad es utilizada para afrontar choques en ciudades de altura. El último caso cercano fue el de la selección peruana que echó mano al GPS de monitoreo, que le permite conocer al detalle el desempeño de los jugadores en altura.

En otros como Chile, cuya selección siempre saca resultados positivos en ciudades de altura, se utiliza, según se lee en el Internet, Cámaras Hiperbáricas para controlar la presión y oxigenar a los jugadores. Y viaja cinco horas antes del partido.