Auge y caída del 'imperio' de Manuel Burga en el fútbol peruano

Fue 3 veces presidente de la Federación Peruana de Fútbol, sin embargo, su vida cambió por completo cuando se destapó un escándalo de corrupción en la FIFA.
Según un decreto oficial publicado en el diario El Peruano, el gobierno encabezado por Pedro Pablo Kuczynski "accedió a la solicitud de extradición" pedida por un tribunal de los EE.UU. | Fuente: RPP

Manuel Burga Seoane fue un hombre intocable, un hombre influyente, un hombre poderoso. Fue eso y mucho más, pero ya no. No tiene más un cargo en la Federación Peruana de Fútbol (FPF), ni en la FIFA, no tiene poder político, ni libertad. El Gobierno peruano aceptó este martes extraditarlo a Estados Unidos. La Justicia de ese país lo acusa de pertenecer a una red de corrupción que se llenó los bolsillos negociando acuerdos bajo la mesa con los derechos de televisión y de lavar el dinero a través del sistema bancario estadounidense. Esta es la historia de su ascenso y caída.

Manuel Burga es abogado  y comenzó en el fútbol como dirigente de la Asociación Deportiva de Colegios Religiosos (Adecore). Luego de una década de intenso trabajo como mano derecha del presidente de la FPF, Nicolás Delfino, construyó una impopular imagen ante la prensa y los hinchas. Durante su primera etapa como dirigente, la Selección no avanzó nada, ni tampoco creció la calidad del torneo local. Se construyó el complejo de La Videna, pero el nivel del equipo en las Eliminatorias continuó siendo pobre.

Llegada a la cima. En 2002 asumió la presidencia de la Federación prometiendo una revolución. Ocupó el cargo hasta 2014, pero nada cambió. Fueron doce años en los que se recuerdan más errores que aciertos. Lo más destacado en su mandato fue la clasificación de la Selección Peruana Sub 17 a los cuartos de final del Mundial Corea del Sur 2007.

Del equipo mayor hay poco para resaltar. Contrató técnicos importantes como el brasileño Paulo Autuori y el uruguayo Sergio Markarián. También apostó por técnicos peruanos como Chemo del Solar y Julio César Uribe. La lista es larga, pero ninguno logró la clasificación al Mundial. Los equipos durante su gestión no estuvieron ni cerca. ¿Algo para celebrar en esta categoría? El tercer lugar en la Copa América Argentina 2011.

El abogado defensor de Burga, César Nakasaki, se mostró sorprendido por la decisión del juzgado y manifestó que estudia una próxima acción legal a ejercer. | Fuente: Peru 21

El 24 de noviembre de 2008 vivió hasta entonces el momento más duro de su gestión. La FIFA suspendió a Perú de todas las competencias internacionales, por un largo conflicto entre la FPF y el Instituto Peruano del Deporte, presidido por Arturo Woodman, que se negaba a suscribir cualquier acuerdo si Burga no renuncia al cargo. Eso nunca ocurrió, Woodman cedió y todo volvió a la normalidad. La ilusión de su poder demoró, pero terminó desapareciendo.

El inicio del final. En octubre de 2014, el comité electoral de la FPF le negó la posibilidad de postular a la re relección. Pese a que Manuel Burga se negó a aceptar esa decisión al inicio, terminó renunciando a su candidatura. Las elecciones fueron ganadas por Edwin Oviedo, actual presidente de la institución.

Alejado de la Federación, ocupó su tiempo como coordinador general de proyectos de desarrollo de la Confederación Sudamericana de Fütbol (Conmebol), pero en diciembre de 2015, todo se vino abajo. La fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, lo incluyó en una lista de 16 dirigentes sudamericanos y funcionarios de la FIFA implicados en un caso de corrupción. Todos son acusados de recibir pagos a cambio de entregar los derechos de televisión de la Copa América y la Libertadores a las empresas Traffic, Full Play y Torneos y Competencias.

El 8 de diciembre de 2015 fue recluido en el penal Ancón II. | Fuente: Laley.pe

"¡Soy inocente!". La Justicia de Estados Unidos solicitó el arresto y extradición de todos. Manuel Burga fue arrestado en Lima a la espera de una decisión del Poder Judicial peruano. Cuando presentó sus descargos ante la sala que veía su caso, se declaró inocente. "No tengo a quien culpar ni nada que devolver. No he participado en ninguna reunión de soborno. Jamás he cometido un delito en Estados Unidos ni en otro lugar del mundo. "Espero la declaración de improcedencia de esta sala para abrazar a mi esposa, mis hijos... (se le entrecortó la voz), mis hermanas y a mis verdaderos amigos".

Lo único que falta para su extradición es una última coordinación entre el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las autoridades estadounidenses para definir la fecha. Mientras tanto, Burga sigue esperando en el penal Ancón II, donde lleva ya 10 meses detenido. En Estados Unidos podría ser condenado a 20 años de prisión si es declarado culpable. (Con información de EFE y AFP)


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