Agatha Christie, un creciente atractivo turístico para el condado de Devon

Desde el pasado 15 de septiembre, en que se cumplió 120 años de su nacimiento, se prolongarán durante 12 meses una serie de eventos hasta el IV Festival Agatha Christie
Foto: Difusi
Los idílicos y en ocasiones siniestros parajes del condado británico de Devon inspiraron a la reina de las novelas de misterio, Agatha Christie, y su nombre es hoy, 120 años después de su nacimiento, uno de los principales atractivos de esta región.

Desde Greenway, la casa de veraneo de los Christie hasta la isla de Burgh, en la que la escritora se inspiró para una de sus historias más famosas, "Diez negritos", pasando por su Torquay natal, los lugares relacionados con ella se han convertido en punto de interés que cada año atrae más visitantes.

Además este año están programados en todo el país diversos homenajes a la reina de las novelas de detectives, una celebración que comenzó el pasado 15 de septiembre, fecha del 120 aniversario de su nacimiento, y que se prolongarán durante doce meses, hasta la celebración del IV Festival Agatha Christie.

Un festival que se celebrará en Torquay del 12 al 19 de septiembre y que cada año recibe más visitantes, según explican a Efe en la Oficina de Turismo de esta pequeña localidad del suroeste de Inglaterra, en la que Christie nació y vivió la mayor parte de su infancia y adolescencia. Pero los fans de la escritora se encontrarán con muchas más cosas.

Como el "Grand Hotel" en el que pasó su noche de bodas con su primer marido, Archibald Christie; el Museo de Torquay, que alberga un ala dedicada a ella, o el Teatro Princess al que solía acudir con frecuencia. Y frente al teatro, el "Muelle de la Princesa", una bella construcción con piso de madera en la que la joven Agatha solía patinar con sus amigos.

El Hotel Imperial, en el que Christie situó la primera escena de "Peligro inminente" y, en una de sus terrazas sobre el mar, el desenlace de "Un asesinato dormido", es otra de las visitas obligadas, según explica John Curran, un experto en su obra y autor de "Agatha Christie. Los cuadernos secretos". Todo ello en una idílica localidad costera cuya placidez se transforma en perfectos escenarios de los crímenes más retorcidos salidos de la imaginación de la escritora cuando la noche cae o, simplemente, cuando llueve, algo que ocurre más que a menudo en esta región.

Lo que también pasa con la imponente casa de Greenway, calificada por Christie como "el lugar más adorable del mundo" pero que bajo la habitual niebla y la persistente lluvia se asemeja más al lugar descrito por la novelista en "El templete de Nasse house" o "Cinco cerditos".

La casa fue cedida por el nieto de la escritora, Mathew Prichard, al National Trust británico -que gestiona los lugares de gran interés cultural- y en febrero de 2009 se abrió al público, con un enorme éxito, que se tradujo en 90.000 visitantes en sus primeros doce meses de funcionamiento, según explican los responsables de este lugar.

Conservada exactamente igual que en la época en la que vivía la escritora, tiene además el interés de ver objetos que la inspiraron en la creación de algunos relatos, como un arcón que acompañó a la escritora durante toda su vida y a partir del cual creó "El misterio del cofre español".

Y quien se quede con ganas de más, puede incluso alojarse en los apartamentos que se han habilitado en la tercera planta de la mansión, con una capacidad de diez personas por entre 1.200 y 2.700 libras (de 1.700 a 4.000 dólares) a la semana en función de la temporada, según explicó a Efe Margaret, una de las guías voluntarias que explican con pasión la historia de la casa y Agatha Christie, pero no sólo. Porque la casa tiene anécdotas curiosas en su historia. Sus preciosos jardines diseñados en terrazas fueron realizados en el siglo XVI por 106 de los marineros españoles que fueron hechos prisioneros tras la derrota de la Armada Invencible.

Tras la visita a Greenway, dos paradas obligadas para los incondicionales de Hércules Poirot o Miss Marple. La preciosa localidad de Dartmouth, en la que escribió su primera novela "El misterioso caso de Styles", y la isla de Burgh, cuyo hotel le inspiró para "Diez negritos" y utilizó como escenario para "Maldad bajo el sol".

Una minúscula isla que queda aislada de tierra por la marea durante la mitad del día y que está coronada por un hotel con unas espectaculares vistas y una decoración art decó que casa a la perfección con el estilo Agatha Christie.

Pero para poder visitar este exclusivo lugar hay que reservar una cena de lujo o alojarse en una de sus habitaciones al módico precio de 360 libras la noche (535 dólares). Aunque con derecho a imaginarte el protagonista de uno de los casos de la novelista.

EFE