No por hacer cine de autor o independiente deja de ser bastante popular entre los amantes del séptimo arte.  Un muy dispuesto Alexander Payne conversó con el público que llenó el auditorio del Centro Cultural de la Universidad Católica. 

Payne, director de cintas como “La trampa”, “Los descencientes” o la recién estrenada “Nebraska”, explicó cómo es que ha logrado mantenerse a flote en la difícil industria del cine norteamericano y mundial. Lo económico es un punto importante.

“Mantener un presupuesto muy bajo, así tengo un control completo de la cinta. Mis películas no tienen que ser éxitos de taquilla. Pero tienen que registrar un dólar de ganancia. Así puedo continuar haciendo películas. No puedo permitirme un fracaso”, dijo Payne. 

Fuera de intereses comerciales, él disfruta de festivales de cine en los que puede conocer otras culturas, otras realidades.

“Lo que me gusta de ir a festivales, con una buena selección de películas, es que en ese momento tienes el dedo en el pulso del mundo. Porque el cine es una hermosa ventana para ver la cultura”, sostuvo en otro momento.

Sobre el cine latinoamericano, Payne reconoció que luego de un impulso muy bueno en los setentas, actualmente es poco visible. Resaltó el trabajo de los realizadores mexicanos en Europa y Estados Unidos.

Invitado por el festival, Alexander Payne continuará entre nosotros por unos días más.