Una madre de familia vive aislada en su propia casa desde hace seis meses, pues la Municipalidad de Ate Vitarte ha bloqueado con grandes bloques de cemento los cuatro accesos a su vivienda.

Ella ingresa y sale de su casa por un tragaluz y a veces necesita que sus vecinos le presten una escalera para poder trepar por los enormes bloques colocados a solo centímetros de la puerta de su domicilio.

Doña María Yarasca denunció que el municipio de Ate tomó esa medida, para ella, "abusiva" porque el restaurante que ella arrendaba en su primera planta no tenía licencia para funcionar. Pero el bloque fue a todos los accesos y no solo al del negocio.

"Es un abuso contra mí y mis hijos. He suplicado pero no me hacen caso, he ido a la Defensoría del Pueblo de Santa Anita, pero lo dejaron ahí. Estoy agobiada, desesperada e indignada...el alcalde me dijo que me iba a retirar los bloques de cemento pero hasta hoy no cumple", expresó la mujer entre sollozos.

James Rodríguez, abogado de María Yarasca, ratificó que se está cometiendo un abuso de autoridad, pues en la vivienda habita una familia y unos de los hijos de la propietaria está gravemente enfermo y no podría ser evacuado a un hospital por el techo.

Asimismo, el letrado refirió que ha interpuesto una acción de amparo para que se deje sin efecto la medida y ya existe una notificación a favor emitida por el Poder Judicial, pero el alcade de Ate, Óscar Benavides, se rehúsa a dar cumplimiento.

RESPONDE LA MUNICIPALIDAD

La Municipalidad de Ate Vitarte indicó que el inmueble de María Yarasca fue clausurado con enormes bloques de concreto porque allí funcionaba una cantina que no contaba con licencia de funcionamiento.

El subgerente general del Municipio de Ate, Juan Ampuerto, desacreditó la versión de Yarasca e incluso adujo que ella intenta "sorprender" a la prensa ingresando a su casa por el tragaluz.

"La señora debía firmar un acta de compromiso para garantizar que no iba a haber una cantina, pero no quiso", concluyó Ampuero, quien además mostró fotografía de la clausura del inmueble el 24 de abril con papeles en el frontis. Luego del desacato, se procedió con el uso de bloques de cemento.

FUERTE MULTA

María Yarasca aseguró que es víctima de un caso de corrupción, pues tanto Juan Ampuero como el alcalde de Ate, Óscar Benavides, la citaron en una notaría y le pidieron el pago de S/.13.800 de multa y le demandaban que firme un documento en el que decía que el local funcionaba como prostíbulo.