Caliterra, vino orgánico chileno en Perú

Acaba de terminar el Expovino que reunió a las más importantes marcas que hay en el mercado, una de ellas es Caliterra, fundada en 1996 y que nace como parte de un proyecto conjunto entre la familia viñatera estadounidense Mondavi y la chilena Viña Errazuriz.

Caliterra se ubica en el valle de Colchagua, y son los primeros en Chile en desarrollar una viticultura sustentable, lo que le permitió al vecino país del sur, establecer el Código Nacional de Certificación Sustentable, del que se rige toda la industria nacional vitivinícola de ese país.

Sus vinos son orgánicos y  se identifica con el ecosistema donde se encuentra el viñedo, solo cultivan un 25 por ciento de las mil hectáreas con el que cuentan, esto para no alterar el hábitat de la flora y fauna con el que conviven.

Caliterra cuenta entre sus líneas con: Edición Limitada, Tributo y  Reserva, en este último sus vinos se caracterizan por ser  modernos y elegantes con ligero paso por madera, fácil de beber. El Chardonnay 2010 tiene un color dorado impresionante esto por el paso de barrica de 4 meses, se puede sentir en boca una acidez equilibrada, y en nariz toques a melocotón, plátano, lima y floral.

El Carmenere 2011, en nariz es clásico al olor de lápiz labial de mujer. En boca es medianamente persistente, se deja apreciar mermelada de cerezas, casis, frutos negros, es aterciopelado.

La jefa de línea de Caliterra, es la joven sommelier Milagros Santiago, quien ha tenido una pasantía por varias prestigiosas bodegas vitivinícolas españolas. Nos comenta que los Reservas Chardonnay y  Camernere se encuentran en el marcado S/33.00, y acaban de ingresar al nuevo restaurante Casa Belga en el jirón Azangaro 254 en el Cercado de Lima.

El maridaje:

Elevación de la ave de miel (brushetta de foie de ave, bañado con sirope de Liege, pain depice y durazno grillado), acompañó el Chardonnay.
Sol en un campo de cebada, debajo de un cerezo (Seco de asado de tira con cereza y marinado en cerveza belga) con el Reserva Carmenere.
Para el postre, Tesoros de la tierra y del hielo (Brownie de chocolate belga con bola de helado).