Cardenal Cipriani: El país sigue dividido en la oscuridad de la cólera

'La Iglesia y yo defendemos los derechos humanos de todos. Esa defensa es tan importante que no puede ser propiedad de un sector ideológico', dijo el Arzobispo.
Foto: Arzobispado de Lima
El Arzobispo de Lima consideró 'hay un gran déficit de verdad en la sociedad actual', en el intercambio de opiniones, en el coloquio natural.

'Yo no me considero dueño de la verdad pero me resulta muy difícil guardarla  o tolerar la media verdad, que es una gran mentira', indicó.

'De una vez por todas hay que decirlo: La Iglesia y yo defendemos los derechos humanos de todos. Esa defensa de los derechos humanos es tan importante que no puede ser propiedad de un sector ideológico', aseguró el cardenal.

Ante las críticas de sus pronunciamientos sobre política, indicó que constituye un 'ataque a la persona'.

'Todo ámbito de la vida tiene repercusiones políticas, pero no estamos hablando de política partidaria, yo  hablo desde el punto de vista pastoral pero cuando uno quiere proponer una idea para el cambio de opiniones, para la discusión, los mismos de siempre dicen que no quieren que el cardenal hable.  Pero el cardenal no se va a callar', sentenció en 'El Comercio'.

Cipriani Thorne precisó que 'son tiempos muy difíciles en los que ya no se respeta la privacidad ni la intimidad. La cultura del "chuponeo" telefónico y de los videos debe ser erradicada y sancionada porque es un arma mucho más peligrosa que la metralleta. Es cínica y traicionera y se dedica a matar tu honra, a matar tu empresa, tu futuro político, a matar a tu esposa y tus hijos'.

Sobre los escándalos de pedofilia en la Iglesia Católica indicó que el Papa Benedicto XVI ya ha pedido perdón y 'ha repetido que es una purificación que Dios está haciendo con su Iglesia'.

'El tema ha salido a la luz de una manera escandalosa y un sector ha aprovechado para causar el mayor daño posible.  Cuando el pecado tiene una malicia tan grande que convierte el sacerdocio en un arma contra un niño, es el demonio que se mete en la Iglesia. Hay además un delito claro y flagrante.  Son hechos espantosos', puntualizó.