Entró en vigencia norma que regula aguas residuales de industrias

Normativa establece que industrias y comercios que descarguen aguas residuales de forma indebida, pagarán hasta 20 veces la tarifa de alcantarillado.
Sedapal

Hoy entró en vigencia la nueva normativa que establece estándares que deben cumplir las aguas residuales que generan los comercios e industrias, con el fin de reducir el impacto ambiental, el daño a la salud pública y la afectación de la red pública de alcantarillado y las plantas de tratamiento de aguas residuales, en perjuicio de las empresas prestadoras de servicios de saneamiento, a nivel nacional.

Sedapal informó que en el caso de Lima y Callao, existen 70 mil negocios aproximadamente, que descargan sus aguas residuales a las redes de alcantarillado, y que a partir de la fecha, deben cumplir con la normativa que establece los Valores Máximos Admisibles (VMA) en aguas residuales no domésticas, porque de contrario serán sancionados de acuerdo lo establecido en dicha normativa y su reglamento.

En tal sentido, la normativa establece pagos adicionales o sanciones, según corresponda. Por un lado el pago adicional, que puede ser desde el 5%, hasta 20 veces la tarifa de alcantarillado -que es de S/. 1.88 por metro cúbico para usuario industrial – si es que exceden los contaminantes de carácter orgánico, como grasas y aceites, de camales y restaurantes, por ejemplo. 

Mientras que en el otro grupo de parámetros que no serán aceptados de ninguna manera en el sistema de alcantarillado, se encuentran contaminantes como metales pesados, tóxicos y ácidos. Si se detecta a algún usuario que arroja estos contaminantes por encima de los valores establecidos se procederá a la suspensión o cierre de la conexión.

La norma establece que el monitoreo de la concentración de las descargas de aguas residuales no domésticas en los sistemas de alcantarillado sanitario, estará a cargo de las Entidades Prestadoras de Servicio de Saneamiento. En el caso de Lima y Callao, la fiscalización está a cargo de Sedapal. 

El control de las descargas de agua residual a un cuerpo de agua como un río, lagos o el mar está a cargo de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).