Kenia solicita a Interpol arresto de británica vinculada a atentado

La organización policial internacional emitió una "alerta roja" contra Samantha Lewthwaite, de 29 años, por lo que las fuerzas del orden de sus 190 países miembros tienen instrucciones de buscarla.
EFE

Kenia cierra el cerco en torno a la "viuda blanca", la británica que considera como la instigadora de la masacre perpetrada por el grupo islamista Al Shabab en el centro comercial Westgate de Nairobi, donde esta semana fallecieron al menos 72 personas, y que a partir de este miércoles será buscada por Interpol.

La organización policial internacional emitió una "alerta roja" contra Samantha Lewthwaite, de 29 años, por lo que las fuerzas del orden de sus 190 países miembros tienen instrucciones de buscarla y, en su caso, detenerla.

"Kenia ha activado así una trampa global contra esa fugitiva", resumió el director general de Interpol, Ronald Noble.

Los países miembros recibirán fotos, datos y el fichero judicial de la fugitiva para facilitar su búsqueda e identificación.

No solo los agentes de los 190 países podrán colaborar en su búsqueda, precisó Interpol, sino también los ciudadanos.

Como su participación en el asalto de Nairobi no está establecida, Kenia se ha valido de las sospechas que pesan sobre la llamada "viuda blanca" por un delito que data de diciembre de 2011.

Entonces, las autoridades kenianas imputaron a Lewthwaite cargos de posesión de explosivos y conspiración para cometer un delito.

Noble explicó que, con la emisión de este mandato de arresto, la "viuda blanca" ya no será solo buscada en la región y su persecución se extiende "a todo el mundo".

En fuga desde hace dos años, Lewthwaite, viuda de uno de los kamikazes de los atentados de Londres de 2005, se refugió en Somalia, donde entró en contacto con el grupo islamista Al Shabab, vinculado a Al Qaeda.

Interpol recordó que a la "viuda blanca" se le imputó un delito de posesión de un falso pasaporte sudafricano, lo que, a ojos de la organización policial internacional, pone de manifiesto el riego que existe de que los terroristas viajen a través del mundo.

Londres aseguró el pasado lunes que no tenía evidencias de la participación de Lewthwaite en la masacre de Nairobi.

Conocida también como "Nathalie Webb", la presunta terrorista estaba casada con Germaine Lindsay, británico de origen jamaicano que se hizo estallar en el metro londinense, cerca de la estación de King"s Cross, el 7 de julio de 2005.

En aquellos atentados contra los transportes públicos londinense 56 personas perdieron la vida, lo que les convirtió en los más mortíferos de la historia del Reino Unido.

Nacida en Irlanda del Norte, hija de un militar británico, pero criada en una localidad a las afueras de Londres, Lewthwaite vivió en el seno de una familia musulmana tras la separación de sus padres, adoptó esa religión a los 15 años y estudió en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de Londres.

En 2003 conoció a través de internet a Germaine, con el que se casó pocos meses después y se trasladó a vivir a Huddersfield, en el norte de Inglaterra, antes de mudarse a Aylesbury.

Allí residían cuando Germaine cometió el atentado del metro londinense.

El rostro de Lewthwaite saltó a la fama en ese momento, cuando, escondida bajo un velo que nunca se quitaba, aseguró que desconocía las intenciones de su marido, condenó la matanza, que consideró "detestable", y afirmó que fueron las visitas de su esposo a una mezquita infectada de radicales las que le habían "envenenado".

Por entonces, la mujer esperaba su segundo hijo, que nació poco después, y, unos meses más tarde, abandonó el país con dirección al este de África, Kenia según unos medios, Somalia según otros.

Fue ahí donde entró en contacto con el grupo Al Shabab y donde su postura se radicalizó, de acuerdo con los medios.

EFE