La resaca ha llegado ya ¿y no sabe qué hacer?

Nunca deja de visitarnos por esta fecha. Hay remedios de receta médica y también consejos de la abuela que no hay que desaprovechar
Foto: Difusi
Los residuos que dejan las aguas de las playas o ríos en sus orillas se llaman resaca. Por allí deber haberse inspirado algún "enfermo del día siguiente", para llamar también, idénticamente, "resaca", a los estragos de los que suelen beber en exceso en el fin de año.

El "superavit" de alcohol  y comida por estos días nos regala Papa Noel no nos libra de una intoxicación que nos tiene a mal traer. El malestar es general: mucha sed, un fuerte dolor de cabeza, también nauseas, sobre todo cuando el trago de baja calidad, y una fuerte acidez estomacal.

El exceso de alcohol  deja casi inactiva a la vasopresina (*hormona polipeptídica producida por la neurohipófisis, también llamada hormona antidiurética. La vasopresina sintética se comercializa en algunos países para el tratamiento de la diabetes insípida) que en el cuerpo regula las aguas o líquidos del organismo y obliga a los riñones reabsorban el agua de la orina. Todo un fenómeno interno se produce en el organismo y termina con la serie de anomalías que no nos deja actuar normalmente.

Un amigo señalaba que cada jinete tiene su modo de bajarse (él decía apearse) de su cabalgadura. Los afectados por la resaca tienen sus propios medicamentos que van, desde la médica hasta los trucos o los consejos de la abuela.

Para superar una "resaca", como se pierde mucho líquido, es recomendable tomar mucha agua.

Un amigo médico decía: tomar Vitamina C y comer fruta seca y muchos jugos.  También recomendaba mucho el jugo de tomate.

Es de mucha, pero mucha ayuda mezclar, en la licuadora, las frutas pomelo y kiwi, más unas hojas de lechuga. Tomarlo de a poco.

No cargar el estomago el principal de los organismo herido por el alcohol de la noche y amanecida.

Algunos orientales recurren a los masajes y baños turcos para alejar los trastornos de la "resaca".

Nunca, jamás, alcohol para alejar la "enfermedad del día siguiente".

Evitar comidas. Nunca lo que quedó de ayer es bueno para ingerir, tomando en cuenta cómo se encuentra el organismo.

Comer muy sano. Livianito.

Otros eliminan o rebajan los estrago de la "resaca" durmiendo.

Los fumadores, viven una "resaca" con doble intensidad.

En la mujeres que beben alcohol, y se pasan algunos grados, la "resaca" es mas dañina que en los varones.

La "resaca" es una visitante que siempre nos asegura su presencia dentro de los 365 días del año. Miguel Humberto Aguirre

(* Tomado de un texto médico)