EFE

El gobierno maliense ha creado un comité interministerial de crisis ante la primera muerte de una niña de dos años por ébola ayer en Kayes (oeste) y ha lanzado una campaña informativa de concienciación para multiplicar las medidas preventivas.

Al mismo tiempo, el presidente Ibrahim Bubakar Keita ha pedido a la población "calma y serenidad" en una entrevista con la emisora francesa Radio France Internationale.

"Haremos todo lo posible por evitar la psicosis y el pánico", dijo Keita, al tiempo que excluyó por completo la hipótesis de cerrar la frontera de Mali con Guinea Conakri, uno de los focos de contagio del que procedía precisamente la niña muerta.

Keita calificó de "imprudencia" lo sucedido con la niña: al conocer la muerte de su padre en Guinea, posiblemente por ébola, la niña viajó desde Kayes hasta el país vecino acompañada por su abuela, y tras presentar el pésame, abuela y nieta regresaron a Mali, primero a Bamako y luego a su ciudad natal.

En el trayecto de vuelta el día 19, en un autobús público, la niña presentó síntomas de fiebre y sangrado de la nariz, por lo que fue ingresada de urgencia en el Hospital de Kayes; inmediatamente, los médicos sospecharon que sufría de ébola, enviaron pruebas a Bamako y estas confirmaron la existencia del virus el día 23.

La niña solo sobrevivió un día más.

Ahora, 50 personas que tuvieron contacto directo con la niña, en Bamako y Kayes (entre ellos 11 familiares y 10 integrantes del equipo médico), han sido puestas en observación en lugar seguro, según fuentes del ministerio de Sanidad, que asegura que todos presentan una evolución favorable.

Las escuelas de Kayes están cerradas desde que se detectó el caso.

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