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De acuerdo a la Organización de la Naciones Unidas para la alimentación y la Agricultura, durante el embarazo las necesidades nutricionales de la mujer son mayores que en otras etapas de su vida. La dieta consumida por la gestante debe suministrarle todos los elementos necesarios para el desarrollo del futuro bebé; a medida que la madre se nutre a sí misma también nutre al feto en crecimiento y al mismo tiempo su tejido mamario se prepara para la lactancia.

El licenciado César Domínguez, nutricionista del Centro Nacional de Nutrición (CENAN), recomienda a la gestante consumir alimentos de calidad y siempre verificando las características nutricionales que contiene cada comida diaria.

“La alimentación básica de la embarazada debe contener hierro y proteína de origen animal, estos se pueden encontrar en la sangrecita, el hígado, corazoncito y bofe. Además, el hierro y el ácido fólico necesitan suplementación, caso contrario al del  calcio que podemos reemplazarlo por alimentos para cubrir esta necesidad”.

Los alimentos de origen animal, según el especialista, contienen proteínas, hierro, zinc, ácido fólico y vitaminas. Mientras que los de origen vegetal son ricos en hierro y al mezclarlos con comidas que contienen vitamina C, potencian su beneficio alimenticio.

“Se puede tener un almuerzo de arroz con lentejas y pescado frito, y si le agregamos un ensalada, estamos enriqueciendo esta dieta”, señaló el nutricionista. Además, mencionó que es preferible consumir verduras y frutas crudas o al vapor, más no cocidas pues pierden sus nutrientes.

En cuanto al calcio, la necesidad de una gestante es de 1200 gramos diarios, “en un litro de leche, equivalente a cuatro vasos, consumimos 800 gramos de calcio. En 100 ó 110 gramos de sardinas tenemos casi 400 gramos de calcio. El huevo tiene aporte de calcio y los derivados de la leche también.”, mencionó Domínguez; así mismo, sugirió las frutas secas y el higo para las mujeres intolerantes a la lactosa.

“El zinc es un micronutriente que se encuentra en el pescado y los mariscos y, va a facilitar el buen funcionamiento de las células que contribuyen a la  preparación  del sistema inmunológico”, sostuvo.

Evitar el exceso de café

El nutricionista César Domínguez señaló que el consumo de café para una mujer embarazada es tolerable hasta tres tazas o 300 ml al día porque si es consumido en mayores cantidades puede interferir en la absorción de algunos nutrientes especialmente del hierro, “su exceso podría afectar al desarrollo del feto”.

Por otro lado, el azúcar es un alimento que no debe pasar de más del 10% de la energía que necesita el cuerpo, que equivale a no más de 50 gramos al día, “por ejemplo, un vaso de gaseosa tiene aproximadamente seis cucharaditas de azúcar o 30 gramos; lo recomendable es no consumir más de 50 gramos no solo en la gaseosa incluyen  golosinas y postres”.

Lo ideal es conocer las cantidades que se consume para no contribuir en un exceso de peso. “El Omega 3 y 6 contribuyen al desarrollo del sistema nervioso del bebé. Beber agua es importante para aliviar el estreñimiento. Es importante que la futura madre debe consuma cinco comidas de calidad al día.”, finalizó el nutricionista.