Foto: Difusi
Patrick Swayze prometió que nunca pondría en una esquina a Baby. Esa frase célebre, ilustres pasos de baile y una increíble química entre él y la actriz Jennifer Grey, en el filme "Dirty Dancing", llevaron a los, entonces jóvenes, actores al estrellato, en 1987.  

"Cuando pienso en Patrick, pienso en haber estado en sus brazos cuando éramos más jóvenes, bailando, practicando la famosa cargada y congelándonos en el lago, divirtiéndonos mucho haciendo esa pequeña película", afirmó Grey, quien interpretó a Frances "Baby" Houseman en el aclamado filme.  

Grey, de 49 años de edad, afirma que Swayze era un "verdadero vaquero con un corazón muy tierno" quien será recordado como una persona llena de coraje y valentía.  

"Patrick era una extraña y bella combinación entre el macho que todas las mujeres desean y el hombre lleno de gracia. Mi corazón está con su esposa, Lisa Niemi, con su madre, Patsy, y con el resto de su familia", añadió.