Piden apoyo gubernamental para mejorar capacitación de magistrados

Primera Cumbre Internacional de Escuelas Judiciales desarrollada en Lima reunió a representantes de Escuelas Judiciales de Hispanoamérica y Europa.
Academia de la Magistratura

La Primera Cumbre Internacional de Escuelas Judiciales, organizada por la Academia de la Magistratura del Perú, concluyó con una invocación para sensibilizar y comprometer a las autoridades gubernamentales de cada país, para que financien los programas académicos orientados a mejorar la capacidad profesional de los magistrados. 

Con la suscripción de la denominada, “Declaración de Lima”, los representantes de las diecinueve escuelas judiciales que se dieron cita en este cónclave, coincidieron en que el objetivo de la Cumbre Internacional es potenciar los procesos de capacitación, actualización y especialización de las Escuelas Judiciales participantes.

Esto en concordancia a las exigencias de un óptimo y eficiente desempeño funcional de los magistrados, en el marco de las nuevas tendencias del Derecho y la globalización.

Igualmente consideraron que el Servicio de Justicia cumple un rol fundamental en la consolidación de una sociedad democrática y en el desarrollo sostenido de los países participantes.

También expresaron su compromiso con los principios rectores del estado democrático de derecho, el respeto de los derechos humanos, fundamentales, de género e interculturales; en armonía con el debido proceso, como expresión de una mejor y efectiva administración de justicia en los países participantes.

Uno de los acuerdos sustanciales establece que las Escuelas Judiciales, a través de sus programas de capacitación, deben propender al fortalecimiento de la independencia e imparcialidad de los magistrados, como garantes del respeto y defensa de los derechos de los ciudadanos.

Durante la ceremonia de clausura, el Juez Supremo, Francisco Távara Córdova, presidente del Consejo Directivo de la Academia de la Magistratura, aseguró que tiene mucha confianza en que los magistrados peruanos, que se vienen formando bajo esta moderna perspectiva, asuman con responsabilidad la delicada función que les ha encomendado el Estado.