El jefe de la OCMA, Enrique Mendoza, sostuvo que la Corte Judicial de Piura actuó con diligencia al resolver en el 2009 entregarle la custodia de la pequeña Pierina Cardoza (9) a su abuela materna y disponer el alejamiento de la madre Isabel Tello Chanduví (31).

Sin embargo, señaló, la abuela Bertha Chanduví decidió trasladar a Pierina y sus hermanitos a Lima, junto a la madre y ahora presunta asesina.

En diálogo con RPP Noticias, indicó que el proceso por la custodia de los menores se inició hace casi ocho años a pedido de la abuela, ya que Isabel Tello golpeaba a sus hijos.

Lamentablemente, señaló, el padre de la niña Alfredo Cardoza Curay no contaba con los recursos necesarios para la manutención de la menor, por lo que la potestad pasó a la abuela.

Dijo que pese a la orden de alejamiento dictado por el juez, la madre vivía con Pierina y sus hermanitos.

Advirtió que en el Perú no se cuenta con una política de seguimiento de personas con psicopatías, lo que permitió de alguna manera que la ahora acusada conviviera con los niños.