El siniestro, catalogado como Código 4, se registró en la avenida Palmeras. El brigadier mayor Eduardo Celis confirmó a RPP que el fuego se encuentra controlado al 60%, aunque la falta de agua y la informalidad dificultaron la labor de los bomberos.
Momentos de tensión vivieron esta madrugada los vecinos de la Asociación Villa Florida, en el distrito de Puente Piedra, tras desatarse un incendio de gran magnitud en una fábrica de plásticos ubicada en la avenida Palmeras (zona conocida como Piscina Las Palmeras).
El fuego, que inició al promediar las 2.00 a. m., consumió rápidamente el almacén del inmueble debido al material altamente inflamable, provocando una densa columna de humo negro visible a varios kilómetros.
Ante el peligro, decenas de familias tuvieron que evacuar sus hogares con lo único que tenían puesto para salvaguardar sus vidas.
Siniestro controlado al 60%
Tras más de cuatro horas de intenso trabajo, el brigadier mayor del Cuerpo de Bomberos, Eduardo Celis, confirmó a RPP que la emergencia ha sido confinada, aunque las labores de enfriamiento continuarán por varias horas más.
"El incendio ha sido codificado como Código 4. En este momento está controlado al 60% y ya no hay riesgo de que pueda afectar otras propiedades. Sin embargo, hay bastante trabajo todavía, como para cinco o seis horas más, porque hay focos que siguen prendidos y el techo de la fábrica se ha desplomado", detalló Celis.
Daños y dificultades
El siniestro dejó daños materiales cuantiosos: la fábrica de plásticos quedó destruida y el fuego alcanzó a una empresa de transportes colindante, calcinando dos camiones. Asimismo, cerca de 10 viviendas resultaron afectadas por el humo y las altas temperaturas, aunque afortunadamente no se reportaron heridos ni fallecidos.
Para atender la emergencia se movilizaron aproximadamente 80 bomberos y 20 unidades, incluyendo dos escaleras telescópicas y cisternas que llegaron desde distritos lejanos como Pueblo Libre y el Callao.
El brigadier Celis lamentó la falta de planificación urbana y de recursos hídricos en la zona, factores que retrasaron el control del fuego.
"No tenemos una ciudad planificada. Los accesos son difíciles, la gente se estaciona en doble fila y no tenemos hidrantes aquí. Hemos tenido que pedir apoyo de cisternas de Sedapal porque en la zona no hay agua", criticó, y exhortó a las autoridades a tomar medidas preventivas reales.