El jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, y la presidenta argentina, Cristina Fernández, coincidirán el 18 de junio próximo en la cumbre del G20 en México, por primera vez tras la expropiación de la petrolera YPF.

México preside este año el foro que reúne a las principales economías del mundo y a las potencias emergentes, y Rajoy ocupará la silla que ostenta España como invitado permanente.

El Gobierno español ha pedido ya la colaboración mexicana y Rajoy, que visitó recientemente el país norteamericano, ha recibido personalmente el respaldo de su presidente, Felipe Calderón, en la crisis abierta tras la expropiación por parte del Gobierno argentino del 51 % de YPF a la española Repsol.

Además, varios miembros del G20, como Estados Unidos o los socios europeos, han mostrado su rechazo a la iniciativa argentina, por lo que la intervención de la petrolera difícilmente podrá quedar al margen de los debates que se celebrarán en la localidad de Los Cabos, en la Baja California Sur.

Los llamamientos contra el proteccionismo han sido una constante en las reuniones del G20 desde que estalló la crisis financiera mundial en 2008 y el grupo decidió reunirse cada año para coordinar sus estrategias.

Calderón se lo recordó a Argentina en el Foro Económico Mundial sobre América Latina que se celebró a mediados de abril en Puerto Vallarta, donde consideró que la expropiación de las acciones de Repsol era una decisión "claramente violatoria de acuerdos y tratados" sobre el respeto recíproco de las inversiones.

Poco después, el 20 de abril, los ministros de Economía y Finanzas de los países del G20 se reunieron en Washington donde España estuvo representada por Luis de Guindos y Argentina por Hernán Lorenzino.

En el comunicado final de la reunión, el foro instó a todos los miembros del grupo a "proteger las inversiones" como elemento "crucial para la recuperación" de la economía y reiteró el compromiso común de "evitar el proteccionismo".

De Guindos aseguró en una rueda de prensa que el párrafo en cuestión aludía al contencioso de YPF -"la frase habla por sí misma", dijo-, pero el ministro argentino de Economía cuestionó su interpretación: "No recuerdo un comunicado del G20 que no hable de proteccionismo", señaló.

A su juicio, cualquier cuestión bilateral entre dos miembros del foro, y más si es un problema entre un país soberano y una empresa, "claramente queda fuera del grupo".

Sus declaraciones tenían lugar el mismo día en que el diario financiero The Wall Street Journal opinaba que los "países civilizados" del mundo deberían expulsar a Argentina del G20, hasta que Cristina Fernández se digne a "comportarse como un jefe de Estado de verdad, y no como un matón".

A pesar del respaldo que ha encontrado España en varios de los socios del G20 (EE.UU, México, Alemania, Francia o Italia), no todos los países miembros de ese grupo se han alineado con el Ejecutivo de Rajoy y con la defensa de los intereses de Repsol.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha dejado claro que considera la expropiación como un "asunto interno" de Argentina y ha avanzado que su Gobierno no va a interferir de "manera alguna" o a emitir un juicio de valor al respecto.

China, otra de las potencias del G20, previsiblemente tampoco se sumará a la protesta española, puesto que Argentina está manteniendo contactos con petroleras de ese país para sondear la posibilidad de que exploten, entre otros, el yacimiento de Vaca Muerta, el más importante de los descubiertos por Repsol.

Mientras se acerca la Cumbre de los Cabos, los embajadores españoles han recibido el encargo de aplicarse en desmontar los argumentos que están utilizando las autoridades argentinas para justificar la expropiación de YPF.

EFE