La empresa "Rush Urban", cuyo propietario es el empresario estadounidense Derren Patterson, ofrece la aventura a arriesgados turistas que se lanzan frontalmente en un descenso vertical desde el piso 17 de un edificio (50 metros).

El "Rap-jumping" es un deporte extremo cuyo nombre proviene de la palabra francesa "rapel"-descender de pendientes verticales con cuerdas y arneses, y la palabra Inglés "saltando".

A diferencia del descenso a rapel que se realiza dando la espalda al vacio y con ambas manos sujetando la cuerda para graduar la velocidad y distancia de caída, el "Rap-Jumping" se realiza dando la cara al vacío y sin sujetar la cuerda, claro que bajo extremas medidas de seguridad.