Apenas se conoció el nacimiento del hijo de los duques de Cambridge, el "bebé real", la noticia saltó a las portadas de periódicos y diarios digitales del Reino Unido, Europa y el resto del mundo.

La noticia más esperada era saber el sexo del bebé, que muchas de las casas de apuesta de Gran Bretaña daban por hecho de que se trataba de una niña. Sin embargo, para sorpresa de muchos se anunció el nacimiento de un niño, que se convierte en el tercer heredero en la línea de sucesión a la corona británica.