Referencial

Un vídeo difundido hoy por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos muestra a las fuerzas del régimen de Damasco interrogando y torturando a tres oficiales de sus filas a los que acusan de colaborar con los rebeldes en la provincia central de Homs.

Los tres detenidos aparecen en la grabación desnudos, maniatados, con los ojos vendados con una cinta de plástico y con signos de torturas en la espalda.

Se cree que las víctimas, según apuntan los activistas, son oficiales alauíes, la misma confesión que profesa el presidente sirio, Bachar al Asad.

Introducidos en grandes barriles metálicos, los oficiales son interrogados entre insultos sobre su presunta colaboración con los "hombres armados", como se refiere el régimen a los rebeldes.

La decena de soldados que rodea a los detenidos pregunta acerca del supuesto suministro a los insurgentes de armas y de información sobre los movimientos del Ejército sirio.

Los detenidos juran que son inocentes, pero reciben bofetadas, golpes en la cabeza e insultos como "perro" e "hijo del pecado".

En varias ocasiones, los soldados pisan en el pecho y en la cabeza a los arrestados y les muestran la suela de sus botas, uno de los signos de mayor desprecio en el mundo árabe.

En el vídeo aparece además una cámara de televisión profesional grabando a los detenidos, como hacen también algunos soldados con sus móviles.

Entretanto, en Homs los activistas informaron de que los rebeldes lograron hacerse con el control del aeropuerto militar de Dabaa, en la ciudad de Al Qoseir, tras varios días de combates.

Pese a capturar la base, los enfrentamientos entre ambos bandos continuaron en la zona y las fuerzas del régimen intensificaron sus bombardeos.

Un portavoz de la Comandancia Suprema del opositor Ejército Libre Sirio (ELS), Qasem Saadedin, indicó hoy a Efe por internet que en la operación participaron varias brigadas, como la de Al Faruq, Fajr al Islam y la de Suqur al Fath.

Según Saadedin, en los choques librados con los efectivos gubernamentales hubo más de treinta muertos entre las fuerzas del régimen.

También en Homs, las tropas gubernamentales han irrumpido en la aldea de Qaria Abal y están saqueando e incendiando las casas, después de un cerco de 16 días.

Ayer, Bachar al Asad aseguró que Occidente pagará caro su apoyo a la red terrorista Al Qaeda en Siria y advirtió de que, si su régimen no gana la guerra, el país desaparecerá.

En una entrevista a la televisión oficial siria Al Ijbariya, Al Asad dijo que "Europa y EEUU desean países sometidos y prestan ayuda financiera y logística a grupos terroristas", como el extremista Frente al Nusra, que lucha contra el régimen sirio y esta semana anunció su lealtad a Al Qaeda.

El conflicto que vive Siria desde mediados de marzo de 2011 ha causado ya más de 70.000 muertos, según cifras de la ONU.

EFE