Canelo Alvarez celebra su triunfo antes Gennady Golovkin. | Fuente: AFP | Fotógrafo: AL BELLO

México se plantó en Las Vegas y Saúl "Canelo" Álvarez cumplió con los miles de compatriotas que se presentaron en el T-Mobile Arena al convertirse en el nuevo campeón mundial de los pesos medianos por decisión mayoritaria frente al kazajo Gennady Golovkin.

Álvarez dominó la pelea en los primeros asaltos y logró contener a su oponente en la segunda parte del combate para hacerse con el triunfo a los puntos con tarjetas de 115-113, 115-113 y 114-114 para llevarse a su país los cinturones del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Organización Internacional de Boxeo (OIB).

"Yo no soy cualquier rival, soy un peleador de élite y esta noche lo demostré", dijo el vencedor tras la contienda. "Si la gente quiere una tercera pelea, la tendrán", advirtió.

Era el combate del año, todos lo sabían y nadie se la quiso perder: ni leyendas del básquetbol como LeBron James o Scottie Pippen; actores consagrados como Will Smith o Denzel Washington, ni exboxeadores míticos como Mike Tyson, Juan Manuel Márquez y Julio César Chávez.

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La previa

Acusaciones de dopaje, burlas, confianza desmedida... un año después de su primera pelea, y seis meses más tarde de lo que estaba previsto, el mexicano Saúl Álvarez y el kazajo Gennady Golovkin se vieron por fin las caras en un combate con mucho más que los títulos de los pesos medianos en juego.

En Las Vegas, el T-Mobile Arena albergó una de las mejores peleas del circuito pugilístico contemporáneo, con "GGG" en busca de superar las 20 defensas de sus títulos de la leyenda Bernard Hopkins y el "Canelo" tratando de demostrar que sus dos controles positivos en febrero quedaron en el pasado y que está listo para ser el mejor boxeador de la categoría.

Victoria, un año después

En septiembre de 2017, ambos se habían visto las caras, firmando un controvertido empate que no había contentado a nadie. Entonces las tarjetas fueron de 118-110 para el mexicano, 115-113 para el kazajo y 114-114.

La segunda pelea, prevista inicialmente para el 5 de mayo, tuvo que suspenderse por dos positivos en febrero de Álvarez, que culpó entonces de los resultados a la ingesta de carne contaminada en su país. Sin embargo, meses después, el mexicano le rompió el invicto a Golovkin y se consagró en un escenario que vibró con cada uno de sus puñetazos. "Sí se pudo", gritaron emocionados sus compatriotas, exultantes de haber podido presenciar "la pelea del año" para los expertos. (AFP)

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