Zolnir, bronce en Atenas 2004 y abanderada de su país en Pekín, venció con facilidad todos sus combates por ippon y a punto estuvo de hacerlo también en la final cuando realizó una proyección de hombro a Xu, quien se quedó en waza-ari pero que le permitió subir a lo más alto del podio.

Los dos bronces de la categoría fueron a parar a las dos judocas que según la mayoría de los pronósticos deberían haber llegado a la final, la japonesa Yoshie Ueno y la francesa Gevrise Emane, que perdieron en cuartos de final pero se reengancharon a las medallas a través de la repesca.

La nipona, actual número 1 del ránking, ganó con un yuko por sanciones a la mongol Munkhzaya Tsedevsuren, mientras que la actual campeona del mundo francesa empató contra la surcoreana Da-Woon Joung pero se llevó el preciado metal por la decisión arbitral.

De hecho, la judoca gala tuvo una actuación muy gris a lo largo de la jornada en la que no consiguió un solo punto por proyección y ganó tres de sus combates por la decisión de los jueces.

EFE