Las autoridades rusas creen que el diplomático peruano Sergio Alonso del Castillo Cebreros pudo haber recibido amenazas antes de desaparecer en Moscú la noche de Año Nuevo.

"Una de las hipótesis de la Policía es que mi hijo estaba amenazado y ahora podría encontrarse en algún lugar.  Eso es todo lo que me dijeron, no me dieron más detalles", dijo hoy a Efe la madre del joven, Carmen Gabriela Cebreros, tras conversar con los responsables de la investigación.

Cebreros considera esta línea de investigación "inconsistente" porque "la cuenta bancaria de Sergio no muestra movimientos extraños en los días previos a su desaparición".

Según señaló la madre del diplomático, la policía rusa está barajando también la posibilidad de que el diplomático, de 29 años, hubiese sufrido un accidente o un ataque xenófobo, y ahora se encontrara inconsciente y sin identificar en un hospital.

Por sus rasgos físicos, Del Castillo podría haber sido confundido con un inmigrante norcaucásico, quienes junto a centroasiáticos son las principales víctimas de estas agresiones.

Sin embargo, la policía ya realizó un primer rastreo de todos los hospitales y tanatorios de la ciudad sin encontrar a ningún individuo que respondiera a las características del funcionario.

Del Castillo, segundo Secretario de la Embajada del Perú en Rusia, fue visto con vida por última vez la madrugada del pasado 1 de enero cuando salía del céntrico club nocturno "Rolling Stones", situado a orillas del río Moskvá.

El expediente de la desaparición fue incoado el pasado día 7, después de que la policía moscovita remitiera el caso al Comité de Instrucción de la capital rusa al no haber dado con pista alguna del paradero del diplomático.

La madre de Del Castillo, que viajó hasta Moscú con su hija para seguir de primera mano los avances de la investigación, se mostró crítica con el modo en que se está gestionando el caso.

Cebreros está convencida de que su hijo sigue vivo en alguna parte y no entiende por qué se ha abierto una investigación penal, como si se tratara de un crimen.

"Tengo la impresión de que está en algún lugar, herido o enfermo. Hay que buscarlo no como una persona muerta, sino como una persona viva que está perdida", afirmó Cebreros.

Asimismo, expresó sus quejas por la "ineficacia" de la policía, y considera que parte del motivo son los diez días de vacaciones con los rusos empiezan el año y que alteran por completo el ritmo laboral del país.

-EFE